26 de junio de 2017

Diario de los errores

Diario de los errores. Ennio Flaiano. Días Contados,  2015
Prefacio y traducción de J. A. González Sainz
"La vida en una serie ininterrumpida de errores, cada uno de los cuales sustenta al que le precede y se apoya en el siguiente."
Ennio Flaiano, escritor, periodista y guionista italiano, redactó, a lo largo de su vida, varias series de apuntes, algunos en formato de Diario, otros en Cuadernos sin referencia temporal. Una parte de ellos fueron publicados bajo el título de Diario Nocturno y, después de su muerte, fue editado otro conjunto titulado Diario de los errores (Diario degli errori, 1977). Si ya el título, proveniente de unos apuntes correspondientes a 1965, es ya una declaración de principios y una muestra de la ironía de la que hizo uso también para apostillar las cuestiones más serias, es en su contenido en el que muestra su capacidad para observar la vida con una mirada socarrona y desprejuiciada, desacralizada; la diana de sus dardos varía según las circunstancias, pero en el centro de su objetivo se vislumbran siempre dos blancos: la idolatría por lo nuevo y el culto a la vulgaridad.
"Luchan por las Ideas, aun sin tenerlas."
Siendo la ironía el arma con que apunta, la munición no son grandes razonamientos ni siquiera tomas de partido; sus disparos son puro fuego de postas, retratos concretos de aquello que quiere poner en evidencia, episodios puntuales que rozan el absurdo, incluso breves notas aforísticas que concentran, en apenas unas frases, su visión del mundo.
"Las obras de arte de hoy día tienen los minutos contados."
Hombre sumamente viajado, se burla igual de la franqueza del holandés como de la doblez del chino, de la estupidez del americano y, sobre todo, del orgullo del francés, un vecino incómodo y desdeñoso con lo extranjero, último reducto de la Humanidad, y que contiene, como todos los pueblos a su manera, lo más ruin del género humano; pero su crítica trasciende cualquier atisbo de nacionalismo: Italia es igual o aun peor, pero tiene la virtud de no creerse superior a nadie, y su complejo de inferioridad forma parte del carácter nacional. Sus frases más ácidas, sus razonamientos más afilados son siempre con destino a Italia y a sus compatriotas.
"La felicidad consiste en no desear más de lo que se posee."
Buen conocedor del arte europeo, la suya es una intelectualidad basada en la herencia cultural del continente y contraria a la idolatría hacia todo lo que parezca nuevo y, como consecuencia, digno de ser admirado precisamente por ello. Siempre dispuesto a reconocer las deudas con sus mayores antes que a pagar por los timos de (muchos de sus) contemporáneos, su análisis trasciende la apariencia -ahí es, precisamente, donde los "modernos" llevan las de perder- para hurgar en lo no manifiesto. Pero como todo intelectual que se precie, Flaiano no fija el punto de mira solamente sobre cuestiones artísticas o de alta cultura: la sencillez de lo cotidiano, la levedad de lo instantáneo, pueden revelar la belleza de lo sublime; se trata, como siempre, de indagar en lo que tienen de universal para descubrir su verdadero valor.

Personificación del abuelo cascarrabias, Flaiano sería, actualmente, el azote de la corrección política; esta es una de las razones, aunque no la única, para recomendar fervientemente su lectura.
"Y pensar que esta farsa durará todavía miles de millones de años, según dicen."
Calificación: ****/*****
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