27 de enero de 2016

La Comedia humana. Volumen I

La Comedia humana. Escenas de la vida privada. Volumen I. Honoré de Balzac. 
Hermida Editores, 2014. Traducción y notas de Aurelio Garzón del Camino
"Verdad es que cuando la producción de un autor es escasa, el amor propio suele apoderarse de él, pero no es menos cierto que la modestia es atributo de los autores prolíficos."
La reparación de una injusticia con el lector en castellano

Hace cosa de un año y medio, y para poner remedio a la imperdonable falta de una traducción completa al castellano del ciclo novelesco más extenso, por lo menos entre los que han perdurado, de la literatura occidental, coincidieron en el tiempo los lanzamientos de dos primeros volúmenes de La Comedia humana por parte de dos editoriales españolas; es cierto que el proyecto de traducir -o revisar traducciones ya publicadas- y editar el conjunto de los 91 títulos, entre relatos, nouvelles y novelas, que componen la obra de Balzac debe ser tomado en consideración como un trabajo a medio plazo y que, por motivos editoriales, la cadencia de publicación debe ser cuidadosamente estudiada, pero a la hora de proyectar tan magno empeño es imprescindible asumir la responsabilidad de no defraudar a un público exigente -y reducido, además, no son estos buenos tiempos para la novela decimonónica- que pueda estar interesado en el ciclo. Uno de los proyectos, iniciado por una editorial en la periferia de un gran grupo multinacional -habitualmente poco preocupados por esos intrusos de gustos ingobernables que son los lectores y mucho por sus cuentas de resultados-, se quedó en el camino, publicó un primer volumen y desapareció. El otro, iniciado por una pequeña editorial de Paracuellos del Jarama, siguió con el empeño y a día de hoy lleva ya publicados tres volúmenes; es de esta edición de la que se irá dando fe en esta bitácora, a medida en que vayan publicándose y puedan ser incluidos en la agenda lectora de este redactor.

Presupuestos de la obra

La Comedia humana abarca narraciones, algunas de ellas interconectadas, ubicadas temporalmente entre la Restauración borbónica (1815) hasta la Monarquía de Julio (1830), cuyo nombre hace lejana referencia a la Divina comedia de Dante, y su motivación se debió a que una vez completada y establecida la taxonomía animal, faltaba hacer lo propio con la especie humana; a pesar de ser mucho más compleja, pues la inestabilidad humana sobrepasa a la multiplicidad de las especies animales, Balzac adopta la intención de recorrer ese camino. Dada la inconstancia de las conductas humanas, es ocioso plantearse la descripción de los individuos, pues su variabilidad convertiría el intento en improductivo; le valdría más  olvidarse de los individuos y centrarse en las costumbres, el verdadero marco en cuyo interior se desarrolla la vida social, es decir, las relaciones.
"El azar es el mayor novelista del mundo: para ser fecundo, basta con estudiarlo. La sociedad francesa iba a ser el historiador, y yo tenía que limitarme a ser el secretario. Levantando el inventario de los vicios y las virtudes, reuniendo los principales datos de las pasiones, pintando los caracteres, escogiendo los sucesos principales de la sociedad, componiendo tipos por la reunión de los rasgos de varios caracteres homogéneos, quizá pudiese llegar a escribir la historia descuidada por tantos historiadores: la de las costumbres."
Este conjunto de relatos, publicados ex-profeso bajo esta denominación del conjunto pero agrupando también material publicado con anterioridad, recibió el nombre con que ha pasado a la posterioridad y consistió, en las propias palabras de Balzac, en:
"La inmensidad de un plan que comprende a la vez la historia y la crítica de la sociedad, el análisis de sus males y la discusión de sus principios, me autoriza, creo yo, a darle a mi obra el título bajo el cual aparece hoy: La Comedia humana. ¿Es ambicioso? ¿No es sino justo? Esto es lo que, terminada la obra, el público decidirá."
Una reflexión final

La pequeña reflexión acerca de las obras literarias que marcan una época que refería en otro lugar es perfectamente compatible aquí. El lector se queda sin palabras, literalmente, ante el intento de comentar parte de una de las obras cumbres de la literatura universal, en el caso de que la competencia de éste permitiera cualquier comentario, que no es el caso. Si es cierto que, como dicen, se podría reconstruir una hipotéticamente destruida Dublín sólo siguiendo las indicaciones contenidas en las obras de Joyce, no lo sería menos la posibilidad de reduplicar la sociedad francesa de la primera mitad del siglo XIX solamente a partir de las obras que contiene esa summa que constituye La comedia humana. Su lectura es un placer inenarrable que debería figurar, obligatoriamente, en la agenda de cualquier persona a la que le interese la literatura, la historia o, simplemente, la vida, que lleva a este lector a dos reflexiones: seguiremos leyendo y buceando en las novedades literarias, buscando descubrir a los nuevos clásicos y poniendo nuestras esperanzas en los escritores contemporáneos pero con la íntima convicción de que, aunque la comparación no sea entre magnitudes homogéneas y suene a perogrullada, la Gran Literatura lleva ya mucho tiempo escrita; y, a la vista de este tipo de obras, que quede, si acaso, la inspiración para los poetas; para los novelistas, oficio, oficio y oficio.

Siendo este el plan general del autor, me limitaré a redactar una pequeña introducción a cada una de las obras incluidas en el volumen, haciendo más hincapié en los detalles sociales y de las costumbres que en la acción propiamente dicha.

"La casa del gato juguetón"

Balzac expone, con una mirada tan minuciosa como crítica, la inanidad de la vida del pequeño comerciante y su contradictoria aspiración a formar parte de una burguesía que acababa de encontrar su lugar en la sociedad post-revolucionaria, sus desmedidas aspiraciones y lo pequeño de su equipaje para tal cambio de estatus, y la imposibilidad de ascender socialmente a una aristocracia que el bonapartismo había resucitado y llenado de contenido.

"El baile de Sceaux"

En tiempos de la Restauración, los héroes de la Revolución y sus descendientes pasaron a conformar un nuevo ancien régime con todas sus consecuencias. La Corte, a su pesar, ya no era corte, y una incipiente burguesía tomaba al asalto el poder real arrinconando a una nobleza cuya máxima aspiración era casar a sus hijas con algún miembro notable de la casta emergente.
"Las costumbres han cambiado bastante. Con esas ideas de orden legal, de kantismo y de libertad, la juventud se ha echado a perder."
La ambición es aconsejable mientras no sobrepase un cierto límite, más allá del cual se revuelve contra el ambicioso y le hace pagar cara, a veces para toda su vida, la desmesura de su aspiración.

"La vendetta"

El convulso lapso de tiempo entre el exilio napoleónico a la isla de Elba, la restauración realista con Luis XVIII, los Cien Días y el exilio definitivo a Santa Elena puso a prueba la red de lealtades a uno y otro bando: el héroe de ayer se había convertido hoy en un traidor, y el conspirador en un fiel informante.

Las rencillas entre familias sobreviven al paso del tiempo en una especie de estado de latencia, cruzan el mar siguiendo a su objetivo, y permanecen agazapadas esperando el momento óptimo para manifestarse y arruinar la vida de ciertos descendientes para los cuales la primitiva enemistad no posee ya ningún sentido. Sin embargo, mantiene todo su poder y culmina su trabajo, indiferente a las desgracias que puede provocar, porque ha huido de las manos de sus propietarios y materializa su venganza a la primera ocasión favorable que se le presenta.

"La Bolsa"
"Las más dulces reflexiones nacen y se suceden como las ondas circulares que estremecen la superficie del agua partiendo del punto en que la piedra cayó."
 Por más que sea ampliamente aceptado y repetidamente enunciado, es evidente que el amor de sabe de juicios sino que se basa en la pérdida del mismo. Las apariencias adoptan el carácter de categorías y las categorías descienden al nivel de la anécdota.

"La amante imaginaria"

El reinado de Luis Felipe, que significó un oasis de estabilidad en una Europa convulsa, hizo de Francia el destino preferido del exilio continental, particularmente desde los países que se hallaban bajo la influencia geopolítica del imperio ruso. Entre ellos, los procedentes de una aristocracia de cartón-piedra en franca descomposición: la polaca. Fue esa una época perfecta para que segundones sin fortuna y aristócratas venidos a menos, camuflados como exiliados políticos, se trasladaran junto con su mítico pasado a la capital del mundo a pasear su clase, medrar entre la burguesía -la aristocracia francesa les estaba completamente vedada- y conseguir, a falta de algo mejor, un lustroso y provechoso matrimonio.
"La amistad, ángel mío, ignora las quiebras del sentimiento y las debilidades del placer. Después de haber dado más de lo que tiene, el amor acaba por dar menos de lo que recibe."
Por lo demás, sean lo exóticas que se quiera las referencias, los individuos se hallan sometidos a las mismas pasiones, pues incluso los polacos parecen ser seres humanos antes que polacos; también en su caso particular, la amistad y el amor nunca han sido buenos compañeros.

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