24 de febrero de 2015

La estrella de Ratner

La estrella de Ratner. Don DeLillo. Seix Barral, 2014
Traducción de Javier Calvo
"Era asombrosa la frecuencia con que la gente de aspecto amable resultaba estar loca. Billy se preguntó con gravedad si las cosas habían llegado a degenerar tanto como para que la gente loca y la gente amable fueran lo mismo."
14. Primera aproximación

¿Les gusta a ustedes el rugby? No ese violento y testosterógeno sucedáneo que los norteamericanos llaman football, sino el deporte original, ese que también se juega con una pelota ovalada pero que no se puede echar adelante con la mano. Ése. Aparte de la cuestión dinámica, el rugby, a diferencia de lo que parecería a primera vista -pillar, como sea, al jugador que lleva el balón-, es un juego con una reglamentación escrita harto compleja y con un arsenal de reglas tácitas apabullante. Solamente los verdaderos aficionados y los acérrimos partidarios de ese deporte, aparte de los directamente implicados, conocen a la perfección esa reglamentación. Sin embargo, es posible sentarse delante del televisor o asistir a un terreno de juego -recomiendo pasar los Pirineos para esa segunda opción- y disfrutar del juego. Sin tener ni idea de las reglas. Sin saber siquiera cuantos jugadores forman cada equipo. Sin entender nada de lo que dice el árbitro por la megafonía del estadio. Pruébenlo. Les encantará. ¿Y el tenis? ¿Qué sucede con el tenis? En cuanto a las reglas, exactamente lo contrario -excepto la frivolidad del conteo-: no es necesario un IQ superior a 50 para aprenderlas en poco más de 30 segundos. Pero asistir como espectador a un encuentro de tenis -y no contemplo ni como posibilidad el verlo en televisión, a menos que se busque un efecto narcotizante- es una de las experiencias más aburridas, soporíferas y alienantes que se pueden soportar. Y eso conociendo las reglas a la perfección. Pues bien, La estrella de Ratner (Ratner's Star, 1976) es un partido de rugby.

          "-Pues no es la única cosa que lleva mi nombre. También hay una convención médica,
            dos centros de investigación y una clínica sanitaria gitana.
          -¿Es usted gitano?
          -No practicante.
          [...]
          -¿Cómo se puede ser gitano no practicante?
          -Pues suele bastar un simple comunicado." 
http://www.abc.net.au/news/2012-08-17/147998644jpg/4206092
28. Segunda aproximación

¿Han usado ustedes alguna vez un traductor automático? Esos que escribes en un recuadro un texto en un idioma y, automáticamente, lo traducen al idioma deseado. Les recomiendo la experiencia, siempre y cuando no se trate de un trabajo serio o tenga que ver con algún aspecto profesional. A pesar de que con el tiempo esos mecanismos han ido refinándose, no han podido evitar el principal handicap -no pongan eso en el traductor, eso hay que buscarlo en el DRAE-: el robot es incapaz de percibir el contexto. Es hábil a la hora de traducir las palabras -aunque es incapaz de valorar las acepciones-, y generalmente acierta, pero a menudo el texto resultante de la traducción es ininteligible aunque las palabras, aisladamente y una detrás de otra, sí son comprensibles. Si no han usado ustedes nunca un ingenio de ésos, prueben a leer e intenten descifrar -en la sección que dice que están las instrucciones en español- algún manual de cualquier artefacto electrónico que hayan adquirido recientemente; el efecto es el mismo. Pues bien, les aseguro que he caracterizado correctamente a todos los personajes de La estrella de Ratner, que he comprendido todos los episodios de la primera parte y las intervenciones de la segunda, que he asimilado la mayoría de planteamientos científicos y matemáticos y distinguido los espurios de los ciertos, que no padezco grandes problemas de comprensión lectora ni TDA -ni H-, pero.
"Mucha gente muere mientras está practicando el coito sexual -dijo el jesuita-. Es una actividad que ejerce presión sobre el corazón y provoca paradas cardíacas. El sexo no debería ser nunca furtivo. Eso causa todavía más presión. Si hay que practicarlo, se tiene que practicar con un cónyuge, en la cama y en medio de una atmósfera de amor y confianza mutuos. Hay que evitar la técnica. La técnica causa muchos problemas. La técnica puede matar. Si durante el coito se producen palpitaciones del corazón, hay que interrumpirlo de inmediato y pensar en los gusanos parásitos que infestan el canal anal. Es lo que denominamos contención análoga por medio de ideas. Si, al interrumpirte, no consigues ni por medio de la pura fuerza de voluntad ni de la imaginación cancelar el impulso de emitir, entonces has de efectuar tu emisión dentro de un vaso limpio o frasco de especímenes desinfectado y dejado junto a la cama a este fin. No te deshagas de tu emisión. Llévasela de inmediato a tu esposa  y ayúdala en la ingesta uterina  inmediata y directa de tu emisión, valiéndote de cualquier medio no mecánico que sea necesario para garantizar que la fertilización de que la fertilización no quede impedida. Se trata de distinciones sutiles pero emocionantes. Si el derrame de tu emisión es voluntario, como fin o como medio, habrás cometido el mayor de los pecados."
Pero soy incapaz de deducir de qué va la novela ni qué quiere explicarme DeLillo aunque la he terminado, me ha encantado, y estoy convencido de que si su extensión, en lugar de 548 páginas, fuera de 52.137, mi juicio no cambiaría.


Stately, plump Buck Mulligan came from the stairhead, bearing a bowl of lather on which a mirror and a razor lay crossed.
Señorial, regordete Buck Mulligan vino del stairhead, teniendo un plato de espuma sobre el que yacían cruzaron un espejo y una navaja.
Traducción de la primera frase de un clásico llevada a cabo mediante un traductor automático

57. Tercera aproximación

Imaginen que ustedes son, en lugar de españolitos de 2015 derrengados por la crisis y más ateos que Sylvain Maréchal, unos rubicundos californianos melenudos y multiadictos de 1976 a quienes, bajo los efectos del ácido, les es revelado que son El Nuevo Mesías -o, en su defecto, Elías regresado; eso dependería de la calidad de la sustancia-, que tienen que darse a conocer a la humanidad y fundar una doctrina del tipo cómo-ser-uno-con-el-universo con cierta celeridad. Necesitarían, por supuesto, El Libro -ninguna religión que se precie puede prescindir de El Libro, aunque a menudo excluyan los libros-, pero la tarea de expansión de la Doctrina -piensen que estamos en 1976, así que nada de internet ni de redes sociales ni de debates televisivos, y eso de la escritura, por más que sea inspirada por El Gran Ser Autónomo de la Estrella de Ratner, nunca ha sido su fuerte- apenas les deja tiempo para atender a la revelación. La estrella de Ratner es El Libro que necesitarían, la Piedra sobre la que construir su Iglesia -y no se preocupen por la originalidad, tampoco su religión sería la primera que se apropiara y fundara su Doctrina en Un Libro ya escrito-, un documento fundacional -revelado, no escrito, esto es fundamental- de su nueva secta milenarista abierto a la exégesis new age de los nuevos veganos, los neo-rurales y la babeante incondicionalidad de unos cuantos psicoanalistas argentinos. ¿No alcanzan ustedes a ver a las multitudes de adeptos tatuándose en los lugares más inverosímiles el Sagrado Símbolo Revelado? ¿Y una página web dedicada a vender su merchandising, tazas, camisetas, cintas para el pelo? 
"Giras de conferencias, tertulias en la tele, una biografía rápida, camisetas y chapas graciosas. Solamente los derechos secundarios ya nos podrían mantener durante años. Patrocinios, rompecabezas, juegos, elepés de matemáticas... El talento es obvio, está ahí, tienes el bulto. Te imagino derrotando a los mayores matemáticos adultos del  mundo en una serie de enfrentamientos internacionales. Con problemas diseñados por un comité de expertos distinguidos. Con amplia cobertura mediática [...]. Grupos de discusión, conferencias, relojes de pulsera, chapas graciosas, debates. ¿Acaso puede salir mal? Te imagino vestido con un quimono de lamé plateado o con un poncho de vinilo."
¿No se imaginan las marchas de antorchas ceremoniales en peregrinación al monte Palomar, multitudinarias reuniones de fieles al pie de los Andes, entrevistas al gurú en prime time en la Fox y unas cuantas Contras de La Vanguardia?

Proyecto Logicon menos uno

Ah, bueno, el Proyecto, claro... Pues resulta que la historia consiste en los avatares de un jovencísimo matemático Premio Nobel de 14 años y de varios científicos que se enfrentan a un indicio de comunicación extraterrestre, un código numérico que deberán descodificar y traducir, encerrados en un complejo científico -al más puro estilo reality show que se desarrollará y tendrá su máximo exponente en la sociedad mediática del siglo XXI- que los aísla de la contaminación exterior y de las temidas filtraciones. Con posterioridad, una vez parece que el código ha sido descifrado y se ha hecho presente el clímax y punto central, si existe, de la novela, el discurso de Ratner, el objetivo de la investigación se dirige hacia la construcción de un lenguaje puramente lógico con el que comunicarse con posibles inteligencias extraterrestres. Pero esto, se lo aseguro, no tiene ninguna importancia porque el lector desprevenido -y les aseguro que todo intento de prevención es inútil- se encuentra con dos niveles de dificultad: por una parte, una dificultad aparente -aparente porque sólo afecta al discurso interno de la novela- que componen los conceptos y la jerga científica, matemática y astronómica, ya que gran parte de ellos son, para cualquier lector mínimamente versado en esas cuestiones, o elementales y enunciados de forma paródica o directamente paródicos; por otra, una dificultad real, esa sí, consistente en el escollo de poner en relación los distintos episodios e intentar encontrar las conexiones, en definitiva, saber de qué narices va eso.

¿Es La estrella de Ratner una novela sobre las matemáticas y la astronomía? ¿Una novela de ciencia-ficción que no acaba de empezar nunca? ¿O la parte científica y técnica es solamente un Macguffin que sirve de introducción a la verdadera trama? Aunque, si eso es cierto, ¿cuál es la trama, dónde está, cuándo se manifiesta? Tal vez se trate, en definitiva, de una novela de humor, es decir, que narra situaciones graciosas, grotescas o ridículas -pongan ustedes los sinónimos que prefieran...- al estilo de los clásicos; o tal vez se trate de una broma, de una infinita broma de proporciones gigantescas que no deberían perderse. 
"No hace falta poner por escrito las palabras. Tú ya sabes qué aspecto tendrá cada página, y con saber eso ya basta. En realidad no hay más que eso. Existe toda una clase de escritores que no quieren que sus libros se lean. Hasta cierto punto, eso explica su prosa enloquecida. Si formas parte de esa clase de escritores, expresar lo expresable no es la razón de que escribas. Hasta resulta vagamente embarazoso que te entiendan. Lo que quieres expresar es la violencia de tu deseo de que no te lean. Es la fricción del público lo que enloquece a los escritores. Esa gente va a leer lo que escribas. Y cuanto más entiendan ellos, más va a enloquecer tú. No puedes permitir que sepan de qué estás escribiendo. En cuanto lo sepan, estás acabado. Si formas parte de esa clase, lo que tienes que tienes que hacer es o no publicar o asegurarte del todo de que tu obra deje a los lectores tirados por los márgenes."
¡Ahá!

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