28 de mayo de 2018

Denuncia inmediata

Denuncia inmediata. Jeffrey Eugenides. Editorial Anagrama, 2018
Traducción de Jesús Zulaika
Decidido a aprovechar el tiempo libre que dejan el trabajo y otras obligaciones, hace años decidí que solamente leería aquellos libros que, de acuerdo con mi criterio -tan cuestionable como el de cualquier otro-, representasen o bien una aportación relevante a la calidad literaria, así, en general -extremo acerca del que es posible un acuerdo-, o bien me apeteciera, por puro entretenimiento -ahí no hay discusión posible-, su lectura justamente en ese momento. Por supuesto que he incumplido numerosas veces ese propósito, pero en pocas he sido tan consciente de hacerlo como en el caso de esta Denuncia inmediata (Fresh Complaint, 2017), el primer volumen de relatos publicado por Jeffrey Eugenides. Espero que en estas breves Notas de Lectura se pueda encontrar la justificación a esa sensación.

Eugenides es un escritor superdotado a nivel técnico; su oficio admite pocos reparos, pero esa misma superioridad puede llegar a suponer una limitación cuando de lo que se trata es de redactar un texto. Y aunque esa apreciación es más oportuna cuando la publicación es de una novela, puede percibirse el mismo efecto en el caso de la narrativa breve.

En oposición a una opinión que parece generalizada, pienso que su novela más equilibrada y, a la vez, más innovadora -si puede hablarse de innovación en este caso: Eugenides es un escritor de novelas clásicas-, es Las vírgenes suicidas (The Virgin Suicides, 1993), el texto en el que la trama está a la altura de su tremenda facilidad para contar una historia; su siguiente trabajo, Middlesex (Middlesex, 2002), llamado a ser la confirmación de su talento, sigue siendo un prodigio de forma, pero la historia es algo más atrabiliaria e inverosímil; su novela posterior, La trama nupcial, The Marriage Plot, 2011), recupera la verosimilitud pero, a pesar del evidente homenaje a Jane Austen -no tan evidente como sería de esperar y, por esa misma razón, más conseguido-, la trama pierde fuerza -no digo importancia, que sería más grave- y queda diluida, en la experiencia lectora, enfrentada a un estilo y a una elegancia que rozan la perfección.

Por supuesto que la desigualdad es una característica tan común como ineludible en los volúmenes de relatos; más cuando, como es el caso, en Denuncia inmediata se recogen textos escritos desde 1989 -antes, por tanto, de publicar su primera novela- hasta 2017, así que no extraña encontrar textos prácticamente perfectos -"Quejas"- y una muestra magistral del manejo del punto de vista repartido entre los cuatro protagonistas de una cena improvisada -"Huertos caprichosos"-, un texto que justifica por sí solo la totalidad del volumen, junto a otros -"Jeringa de cocina"- con graves carencias. Algunos relatos poseen el inconfundible marchamo de trabajo de encargo; otros -"Música antigua"- la prescindibilidad de la tarea formularia, la frialdad del ejercicio de estilo, el trabajo académico o incluso la anécdota graciosa que no da más que para un chiste. Por otra parte, parece constatarse una evidente mejora con el transcurso del tiempo, con relatos más complejos y personajes mejor caracterizados -"Buscad al malo"-, aunque esa progresión cualitativa queda desmontada, por ejemplo, con "Denuncia inmediata", el relato que presta su nombre al volumen; pero se mantiene la sensación, tal vez por esa perfección en la forma, de narrativa rutinaria. En definitiva, ignoro el sentido, teniendo en cuenta la obra novelística de Eugenides, recuperar relatos de cuando era una promesa de las letras norteamericanas a los que el tiempo ha jugado una mala pasada si no fuera por mostrar la evidente evolución de su prosa -aunque dudo de que esa sea la intención porque los relatos no están ordenados de forma cronológica-, aun con los reparos expuestos con anterioridad.

Calificación: ***/*****
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