30 de noviembre de 2015

Lecturas de noviembre

Francamente, Frank. Richard Ford. Anagrama, 2015
Traducción de Benito Gómez Ibáñez
Cuando los lectores creíamos que Frank Bascombe se había despedido con todos los honores de nosotros tras Acción de Gracias (The Lay of the Land, 2006), tercer y último volumen de la trilogía que le dedicó Richard Ford, tras El periodista deportivo (The Sportswriter, 1986) y El Día de la Independencia (Independence Day, 1995), regresa, con sesenta y ocho años, más irónico, socarrón, cínico e inteligente, pero también más descreído e irreverente, para relatarnos cuatro episodios que suceden en la costa de Ocean County, Nueva Jersey, en plena evaluación de daños y comienzos de la reconstrucción, en los días anteriores a las Navidades de 2012, después del paso destructor del huracán Sandy, en Francamente, Frank (Let Me Be Frank with You, 2014). Mientras la vida de Frank va deslizándose, lenta pero ineluctablemente, hacia lo que se adivina como un plácido final, su día a día se ha visto sacudido por la imprevisible Naturaleza y los más que previsibles achaques de una existencia en franco declive; entre ellos, la aspiración a seguir sintiéndose importante cuando no se puede aducir ya ni un atisbo de relevancia.
Reseña completa en: http://jediscequejensens.blogspot.com.es/2015/11/francamente-frank.html 
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Eran morenos y de ojos dorados . Ray Bradbury. Tropo Editores, 2015
Ilustraciones de Óscar Sanmartín Vargas. Traducción de Miguel Marqués
Relato que forma parte de la colección Remedios para melancólicos, y que se publicó originalmente con el subtítulo con el que es conocido ahora, "Cómo dar un nombre". Una pareja de colonos con sus tres hijos llegan a Marte para establecerse en el planeta rojo ante la crisis bélica que se avecina en la Tierra, extrañados de que las ciudades marcianas estén vacías de habitantes, como si hubieran desaparecido o, directamente, les ignoraran, hasta que la realidad se impone. No voy a ser yo quien descubra a estas alturas el genio de Bradbury, un autor fundamental de la ciencia ficción y de la literatura en general, pero uno de los logros de esta nueva edición son las magníficas ilustraciones del multipremiado Óscar Sanmartín, que complementa el texto con unas láminas como "el polvo del color de la canela y el aire del color del vino". Extraordinario.
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Les extraordinàries aventures de Francesc PujolsEditorial Males Herbes, 2015
Guió: Sebastià Roig. Il·lustracions: Toni Benages Gallard. 
Es lamenta Sebastià Roig al próleg de que no existeixi una tradició de ficcionalitzar death metal way personatges històrics catalans per, tot seguit, posar en tesitura ficcional a un individu que si no hagués existit en realitat seria un personatge de còmic que enfote-te'n dels superherois de la Marvel. No sóc lector de còmics i el meu judici ja el poso en qüestió jo mateix, però feia temps que no disfrutava tant llegint un llibre amb sants: primer, perquè la mena de dibuix em fa recular en el temps per portar-me a la llarga convalescència infantil -tot just havent après a llegir- després d'una època d'atacs d'acetona que, a part de fer-me gitar tot el que el meu maldestre estòmac no era capaç de digerir, va significar una immersió febril i obsessiva en els tebeos en blanc i negre; però també, i aquesta és una raó més adulta, perquè això que són aventures imaginades -ho són?- bé podrien ser reals, tenint en compte el personatge, un Pujols que demana a crits ser anomenat, amb tots els honors, el gran superheroi català.
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Plotted. A Literary Atlas. Andrew DeGraff. Zestbooks, 2015
¿Perdido en la isla de Robinson? ¿Extraviado en el casco del Pequod? ¿Desorientado entre las páginas de un libro? Siguiendo la tendencia a cartografiar los lugares y los temas más variados, y abundando en esa fascinación infantil por los Atlas, Andrew DeGraff propone un conjunto de mapas y desarrollos cartográficos relacionados con algunos clásicos de la literatura, que abarcan desde los movimientos por Elsinore de los personajes de Hamlet, la distribución infinita de La Biblioteca de Babel, el road book de Phileas Fogg a través del globo o de Huckleberry Finn a lo largo del Mississippi o, en una desafiante vuelta de tuerca, de la Sala de Espera de Godot, cada uno incluyendo una pequeña introducción para situar al neófito en la obra correspondiente. Atractivo y original a partes iguales, una curiosidad que hace las delicias del lector empedernido.
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Planos del otro mundo. Ryan Boudinot. Pálido Fuego, 2015
Traducción de José Luis Amores
"El género de la ciencia ficción sería el medio a través del cual los humanos internalizarían, mediante el mito, la existencia de otras formas de vida consciente. Para cuando tal comunión tuviese lugar, los humanos estarían psicológicamente preparados para embarcarse en una colaboración interplanetaria cuyo objetivo era difundir la vida por el universo."
Paisajes post-apocalípticos -post Era de las Catástrofes y las Hostias-, personajes salidos de una excursión con LSD -o algo peor- y tramas en espiral que impiden fijar un momento concreto. 
"Estamos contaminados de individualidad."
La duda de si nos encontramos en una utopía, una distopía o un escenario inclasificable sin puntos de referencia. 
"La distopía inminente de la que hablas sólo nos parece distopía a quienes hemos vivido rodeados de privilegios. Para todos los demás se llama Historia."
Historias independientes con puntos de contacto que recuerdan a las grandes tablas renacentistas, con episodios aislados que tomados en conjunto y colocados en el lugar correcto pueden llegar a componer el tema
"Ansiaba una trama pero en cambio aparecían ante ella absurdo tras absurdo que aludían a propósitos oscuros."
Los protagonistas remiten a los personajes más disparatados de La Broma Infinita; las situaciones parecen entresacadas de los descartes de Pynchon; y las tramas, oscuras, conspirativas y paranoicas, pertenecen por derecho propio a las alucinaciones más químicas de Philip K. Dick. 
"La policia sigue buscando. Van unos cinco años por detrás en la tecnología, si quieres saber la verdad. Es estremecedor. Hay toda una economía sumergida basada en avatares. Personas que se limitan a ocupar puestos de trabajo mecánicos, a consumir la misma mierda a diario, a fichar a la entrada y a la salida, mantener la fabricación de productos, prestar servicios, dando vueltas, insensibles, mudos y dóciles, sin un pensamiento original en sus puñeteras cabezas."
Novela por capas que se suceden, se adelantan y se diliyen en dispares tiempos narrativos, con distintos ritmos, y no necesariamente consecutivos; una novela de ciencia ficción que transciende los clichés del género. 
"Básicamente, los seres humanos creen en insensateces."
Asombro es la palabra que más se acerca a la sensación de leer Planos del otro mundo.
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Dos años, ocho meses y veintiocho noches. Salman Rushdie. Seix Barral, 2015
Traducción de Javier Calvo
La exuberancia de la narrativa de Rushdie puede llegar a colapsar la imaginación del lector, es cierto, pero su estilo es tan explícito como voluntario, y se adecua perfectamente a las temáticas que acostumbra a tratar. Rushdie recoge la tradición de la literatura oriental clásica -es mucho lo que esta obra en concreto, pero también la mayor parte de su producción, le debe a Las Mil y Una Noches, aparte del título- en la que la magia no se encuentra solamente en los personajes míticos que pueblan sus narraciones sino también en las situaciones que enfrentan los personajes puramente humanos, esa mezcla de dioses y hombres que también se presenta en la literatura clásica occidental. Rushdie hace uso de un recurso, marca de la casa, extraordinariamente bien resuelto: la instauración de un nuevo orden mediante la inclusión en la trama de una disfunción de carácter fantástico que suplanta a la realidad, la propuesta de un nuevo mapa de relaciones configurado y condicionado por la nueva situación, y la explotación narrativa de la incoherencia. Exuberante y fantástico, el placer del relato.
Reseña completa en: http://jediscequejensens.blogspot.com.es/2015/11/dos-anos-ocho-meses-y-veintiocho-dias.html
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Secessiolàndia pel pedregar. George Saunders. Edicions de 1984, 2015
Traducció de Yannick Garcia
"[L'autor] va enviar el gos ensinistrat que és el seu talent a buscar un faisà grossot i esplendorós, i va ell i li porta la part de sota d'una barbie. És el que hi ha. Val més això que quedar-se encallat tota la vida. Col·leccionarà parts de sota de moltes barbies i en dirà "llibre"."
Passat l'efecte sorpresa que va suposar l'edició de Deu de desembre i la posterior Pastoràlia, traduïr el que va ser el primer llibre de relats de George Saunders pot semblar un empeny inútil i desaconsellat, una brandada de l'editor, un compromís sense sentit, un desafiament buit... ¿A quin editor amb dos dits de front se li acut publicar els reculls d'un autor de relats a l'inrevés de com es van escriure? Una de dues: o l'editor s'ha begut l'enteniment o se n'ha adonat que aquest retrorunning pot arribar a tenir sentit; com si ens digués: "Què, us ha sorprés Deu de desembre, oi? I què tal l'esborrajament de Pastoràlia, us ho heu passat bé? Doncs prepareu-vos, nanos, perquè ara ve en Saunders original, el primer Saunders, hehe, que no us passi res!". Realment -li podriem dir a l'editor, més que res per no deixar-li dir la darrera paraula-, el Saunders de Secessiolàndia... no és ni millor ni pitjor que el posterior, però sí que és més pur; aquesta és una raó excel·lent per llegir-lo. Una altra, per fer-ho en català, la increïble i saunderiana traducció de l'ebrenc Yannick Garcia, un paio al que l'autor li deu molt més que el que pugen els drets que hagi cobrat per la traducció; i si no us ho creieu, intenteu -va, vinga, lletraferits- trobar una traducció que superi la del títol.
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En movimiento. Una vida. Oliver Sacks. Anagrama, 2015
Traducción de Damià Alou
Poco hay que decir de las cualidades narrativas de la prosa de Oliver Sacks ni la cercanía, sin envaramiento trascendente ni superioridad condescendiente y sí con una complicidad casi amistosa,  que es capaz de procurarnos a todo aquello que relata; si leímos sus textos sobre casos clínicos como si fueran libros de relatos, sus memorias poseen la misma calidad literaria que las mejores novelas: la lectura de Ulises a los dieciséis años, navegando y borracho de aquavit, su amor por las motos y la vida de motero como guía para la vida
"Existe una unión directa con la motocicleta, pues se ajusta tanto a nuestra propiocepción, a los movimientos y posturas del que la maneja, que responde casi como si formara parte de nuestro cuerpo. Un coche nunca acaba formando parte de uno del mismo modo",
 o el "descubrimiento" de su homosexualidad son algunos de los hitos de su juventud que podemos leer como leeríamos una obra de ficción. Y junto a ello, al lado de la capacidad narrativa, la indiscutible dimensión humanista, que Sacks reclama tan importante como la ciencia en la profesión médica, particularmente en la neurología, en la que insiste en que la relación del médico no es con la enfermedad sino con el paciente. Y por encima de todo, un sentido homenaje a sus precursores, a sus profesores y a todos los profesionales que, a veces a pesar suyo, le convirtieron en quien llegó a ser: una reconocida deuda de gratitud. 
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