31 de octubre de 2015

Lecturas de octubre

Pureza. Jonathan Franzen. Salamandra, 2015
Traducción de Enrique de Hériz
Pureza rebosa talento y es la obra cumbre de uno de los mejores autores norteamericanos de su generación -que incluye a "los otros" Jonathans, Safran Foer y Lethem (atención a la cita de los "demasiados Jonathans" en el texto), y podría hacerse extensiva, entre otros, a David Eggers y a Jeffrey Eugenides-, la gran obra de madurez de un novelista que, apoyado en la Tradición de la Gran Novela Clásica -varias generaciones en el rol protagonista, multiplicidad de espacios; en suma, los mimbres sobre los que se ha edificado la Gran Epopeya Americana- y en sus dos grandes libros anteriores, Las correcciones (The Corrections, 2001), Pureza es más ligera en la forma pero más contundente en el fondo, y Libertad (Freedom, 2010), con respecto a la cual ha omitido ese cierto carácter panfletario que poseía-, ha sabido explotar unos recursos que la crítica y los lectores de "historietas" inanes e intrigas absorbentes escritas bajo los modelos irrelevantes de la literatura para las masas habían finiquitado por arcaicos y anacrónicos. Pureza, una novela inequívocamente contemporánea que pone en primer plano la distopía que dibujan las lacras de la hiperconexión tecnológica -la violación de los secretos-, de la desconexión humana -la pérdida del cuestionamiento moral-, la corrupción de las ideas cuando se convierten en creencias y de la supervivencia gracias a la mentira, contiene toda la potencia de un notable virtuosismo narrativo, desplegada con la facilidad que sólo otorga el talento, en la construcción de tramas encadenadas que buscan su ligazón con la insistencia de un reloj pero sucumbiendo con el fracaso del neófito; de personajes en la búsqueda constante de su identidad y de las conexiones que les permitirán recuperarla -o, en algunos casos, adquirirla-, en definitiva, de su ubicación en un marco -la mentira- al que sienten que no pertenecen pero al que se ven inevitablemente abocados hasta que no puedan redimir su culpa. Pureza es, finalmente, con su retrato fiel aunque vergonzante del turbulento siglo XXI, el último y decisivo ataque al totalitarismo de la Verdad, de la Perfección, por parte de la triunfante y democrática Realidad, encarnada en la Debilidad, la Fragilidad, la Imperfección, la Contradicción y, por encima de todo, la Compasión.
Reseña completa en: http://jediscequejensens.blogspot.com.es/2015/10/pureza.html
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Zeroville. Steve Erickson. Pálido Fuego, 2015
Traducción de José Luis Amores
Debajo de la calle más lujosa del barrio más exclusivo, en paralelo a los ríos de gente glamorosa que entra y sale de las tiendas más prohibitivas, de los hoteles más prohibitivos, de los bares más inasequibles, corre un entramado de canalizaciones que evacúa los infectos desechos de la sociedad de la opulencia. Por debajo de Sunset Boulevard, al igual que por debajo de Skid Row, corren interminables ríos de la más democrática de las materias: la mierda.
Todo sueño contiene en sí mismo el germen de la pesadilla: aquéllos jamás se cumplen, éstas, sí. Hollywood, materialización del sueño americano, sólo es un sueño cuando se mira desde la distancia, y se convierte en pesadilla cuando uno se adentra en él. Nadie puede vivir en un sueño, nadie puede renunciar al papel protagonista en una pesadilla. Sharon Tate es un sueño de Hollywood; Charles Manson, la pesadilla. El cine también es un sueño, que se rige por sus propias reglas. La realidad es su pesadilla complementaria. A la mentira se la llama oportunidad.
Zeroville es una extraña novela, que son varias novelas, sobre alguien que, buscando hacer realidad su sueño en la ciudad del cine, despierta en una pesadilla. Insoslayable la huella de Poe y de Chandler, lleva al lector de la sorpresa a la extrañeza y de la fascinación al misterio. "Quiéreme durante el tiempo que me queda, luego olvídame".
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Cuentos completos. E. L. Doctorow. Malpaso Ediciones, 2015
Varios traductores
Una situación luminosa reduce el misterio que pueden encerrar sus elementos; la mirada del observador es la que marca la pauta, y la sorpresa sólo puede darse de forma enumerativa y ordinal: un determinado elemento nos puede sorprender porque no habíamos atinado en observarlo o porque su colocación en el escenario no lo hacía distinguible en un primer y apresurado vistazo. Una situación oscura, en cambio, posee y retiene todo el misterior y nada puede compararse al placer que se siente al ir descubriendo los elementos presentes no bajo la luz de una linternas sino gracias a la progresiva adaptación de nuestra visión a la oscuridad: el misterio del elemento entrevisto, pero, sobre todo, el proceso que transcurre entre la percepción indefinida o errónea, la concreción paulatina y la comprensión definitiva.
E. L. Doctorow, novelista contrastado, se maneja de manera desigual en las distancias cortas, aunque la sorprendente variedad de registros delata, también en el relato, una maestría indudable: véase, para ejemplo, la reformulación en primera persona y actualizado de un clásico en "Wakefield" y, en el extremo opuesto, el maravilloso "Vidas de poetas". Un perfecto complemento a una de las obras novelísticas más importantes del siglo XX norteamericano.
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Las estatuas de agua. Fleur Jaeggy. Alpha Decay, 2015
Traducción de Mª Ángeles Cabré
Por más que uno de sus personajes sostenga que "la verdadera vida está fuera de la palabra", Jaeggy es la celebración de la palabra como creadora de mundos: las situaciones dramáticas se reducen al mínimo, siendo sustituidas por un ininterrumpido torrente de palabras que, con la renuencia complaciente de quien posee el alma al lector en la palma de sus manos, busca más la respuesta emocional que la comprensión racional de sus ficciones. Mediante la estimulación de regiones del cerebro que usualmente permanecen en estado de latencia, Jaeggy desencadena una ensordecedora cascada de silencios la densidad de la cual no permite distracción alguna a menos que el lector se resigne a extraviarse por falta de referencias y quede incapacitado para hallar nuevo sentido a la escena posterior o para regresar, a menos que acepte su fracaso y retroceda, de nuevo al camino correcto. Jaeggy nos desasosiega porque esconde más que lo que muestra, porque pone en evidencia nuestra incapacidad de encontrar lo que presumimos como relevante. Al mismo tiempo, inflige cantidades ingentes de dolor al lector; sin embargo, seguimos leyendo porque sabemos que, una vez terminado el libro, ese rastro de angustia, que devendrá adictivo, permanecerá en nuestro cerebro de por vida.
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The Novel Cure. Ella Berthoud, Susan Elderkin. Canongate, 2013 
¿Inapetente? ¿Exaltado? ¿Aislado? ¿Ingresado en una institución? ¿Triste? ¿Alicaído? No se preocupe, Ella y Susan encontrarán un remedio a su disfunción, sea física, mental o de colapso generalizado: como si se tratara de un proto-libro de autoayuda, ellas le prescribirán una infalible Terapia Mediante la Ficción para recuperar la plenitud de su vida. ¿Algunos ejemplos? Venga: si se siente usted aquejado del conocido Síndrome del Lunes por la Mañana, unas dosis de Mrs Dalloway (esto debe ser terapia de choque, claro); ¿ha caído bajo las garras del la compra compulsiva? Alterne Suave es la noche antes de ir a acostarse con American Psycho nada más levantarse; para la ausencia de empatía, por ejemplo, nada mejor que Johnny cogió su fusil; y si lo que le sucede es que, más allá de sus posibles dolencias, está usted afectado por una irresistible hipocondría, pruebe con El jardín secreto.   El prospecto se completa con listas de diez libros -cocktail de medicamentos- para las más variadas disfunciones: la diarrea, la tristeza, el resfriado común o la ruptura matrimonial. En definitiva, no existe dolencia para la que no se pueda prescribir una buena terapia lectora.
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Misa negra. Olivier Barde-Cabuçon. Siruela, 2015
Traducción de Teresa Clavel 
En el segundo de los casos criminales a los que se enfrenta el Comisario de las Muertes Extrañas, con la inestimable ayuda científica del Monje, éste debe resolver el enigma de la muerte por sacrificio de una joven -cuya alma en pena empieza a manifestarse en los sueños de todo aquél que tuvo alguna relación con ella- en una misa negra oficiada por enigmáticos personajes. A diferencia de Casanova y la mujer sin rostro, en esta ocasión la acción se sitúan en los más bajos fondos del París del siglo XVIII, y adquieren protagonismo los cultos satánicos, la magia negra, los personajes bifrontes y una jerarquía policial sometida, por un lado, a los vaivenes de la monarquía y, por otro, a las ambiciones de una serie de individuos de una corte en vías de descomposición. Aunque nada es lo que parece -un recurso muy caro a la novela de género-, los giros dramáticos en la trama son continuos y la resolución del conflicto acaba alcanzándose debido, además de a la pericia del comisario Volnay y los recursos de su ayudante, a una serie de factores azarosos que se conjugan para señalar a los culpables. Literatura de evasión sin pretensiones con altas dosis de buen humor.
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Cronomoto. Kurt Vonnegut. Malpaso, 2015
Traducción de Carlos Gardini
Si hacemos caso a sus propias declaraciones, Kurt Vonnegut concibió una novela -que vamos a llamar Cronomoto, de momento, 1- en la que una alteración en el continuum temporal hacía retroceder el tiempo diez años, con lo que la humanidad se veía condenada a repetir, en una especie de vida en modo piloto automárico, un permanente dejà vu, sin posibilidad de variación en los resultados, todo lo que había hecho en ese período; acabada esa década de repetición, nadie era capaz de recuperar la libertad que resultaba de no saber con antelación las consecuencias de sus actos. Pero Vonnegut no pudo concluirla por una especie de bloqueo del escritor. Posteriormente, la retomó y, después de un profundo remozamiento y una puesta a punto radical, terminó y publicó este Cronomoto que, en realidad, sería un Cronomoto 2, versión definitiva de aquel nonato Cronomoto 1, o, más cinematográficamente, Cronomoto 1, The Director´s Cut, o tal vez , Cronomoto 1, The Making Of: y es que la novela nonata ya no importa tanto como el conjunto de reflexiones, anécdotas y digresiones con que Kurt Vonnegut, auxiliado por su alter ego Kilgore Trout, "un viejo y descatalogado escritor de ciencia ficción", como siempre, alegra -uno diría incluso que mejora- la vida de sus lectores. En definitiva, lo que no pudo llegar a ser una novela de ciencia ficción acabó convirtiéndose en un texto inspirado y entrañable sobre lo absurdo de la existencia -y lo inútil y desasosegante de tomársela en serio- mediante una inspirada alegoría y la infinita esperanza depositada sobre el ser humano.
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Pequeño fracaso. Gary Shteyngard. Libros del Asteroide, 2015
Traducción de Eduardo Jordá
"Y por favor, no escribas como uno de esos judíos que se odian a sí mismos". Palabras de la madre de Shteyngart cuando éste le manifiesta su deseo de convertirse en escritor.
O bien "De cómo la escritura fijó mi identidad y, de algún modo, me salvó la vida", he aquí un posible subtítulo de este volumen de Memorias de un judío ruso de Leningrado -en cuyo cerco nazi falleció su abuelo y de donde se exilió su abuela con su padre mientras duró la guerra-, que abandonó, con su familia, la U.R.S.S. gracias al pacto de Jimmy Carter con las autoridades rusas para dejar salir a los judíos, y tras un corto periplo que les llevó a Viena y Roma, recalaron en Nueva York. Una amarga infancia de exiliado, entre una madre dominante y sobreprotectora, un padre exigente y violento y una escuela judía, con cambio de nombre, de Igor a Gary, incluido; una adolescencia marcada por la lucha entre múltiples personalidades; y una edad adulta de drogas, alcohol, doce años de psicoanálisis (cuatro horas por semana) y un insaciable afán por ser escritor. No se trata de las Memorias de un americano nacido en Rusia sino de un ruso criado en América, y del paso de ser un ruso judío -el orden es importante- a ser un judío americano. Un escritor que había rondado su historia personal en sus obras anteriores, se enfrenta por fin, con ironía, buen humor e importantes dosis de emoción, al personaje acerca del cual nunca debería haber escrito; comicidad y sabiduría a partes iguales para un perfecto ejemplo de memoria temperamental y desprejuiciada.
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H de halcón. Helen Macdonald. Ático de los Libros, 2015
Traducción de Joan Eloi Roca. Revisión de Carlos Galindo
Helen Macdonald, profesora e investigadora de la Universidad de Cambridge, pierde súbitamente a su padre, con el que la unía una estrecha relación, y como homenaje pero también como terapia para superar su período de duelo, decide aferrarse a una antigua afición y adiestrar a un azor (Northen goshawk en inglés), un ave especialmente difícil de afeitar, una hembra joven a la que llama Mabel. La experiencia con el ave durante su primer año de adiestramiento y los cambios emocionales de Helen con respecto al fallecimiento de su padre son el esqueleto sobre el que se construye H de halcón (H is for Hawk, 2015). El resultado es un libro emocionante en el que la aventura humana se funde con la Naturaleza, y una profunda reflexión sobre el salvajismo y la crueldad; un libro imprescindible.
Reseña completa en: http://jediscequejensens.blogspot.com.es/2015/10/h-de-halcon.html
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Vuelo estático. Jaan Kross. Impedimenta, 2015
Traducción de Consuelo Rubio Alcover
"Mira, si antes he mencionado tu vanidad de escritor, que sepas que sólo era en broma y con cariño. Porque sé lo suficiente de este métier tuyo como para entender que, si no es de la vida privada de sus conocidos o de sus amigos, ¿de dónde iban a chupar los pobres autores el material para sus obras?"
Jaak Sirkel le pide a Ullo Paerand, amigo de la infancia, permiso para escribir su biografía, a lo que éste accede; tras unas cuantas entrevistas desesperadamente poco fructíferas, Jaak se da cuenta de que tendrá que investigar en la vida de Ullo  todo aquello que éste, intencionada o impremeditadamente, le oculta. El contenido de esas entrevistas, las especulaciones de Jaak y algún documento original redactado por Ullo, que el biográfo transcribe -un biográfo con sospechosas coincidencias con Kroos-, forman esta impresionante novela, heredera de la gran tradición novelística centroeuropea, que repasa la historia del continente a lo largo del siglo XX  de convulsión en convulsión, y contiene lúcidas reflexiones sobre la memoria y la escritura. Asombrosa.
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