30 de abril de 2008

El arrepentimiento consciente

Haya concluído con éxito o con fracaso, que te quede siempre la certeza de que aquello que has hecho debía ser intentado. Más vale que te arrepientas de lo que has hecho que no de no haberlo intentado.

28 de abril de 2008

Contrapunto IV

Conviene distinguir lo complejo de lo complicado. Igual que lo sencillo de lo simple.

27 de abril de 2008

Contrapunto III

Graffiti en una calle del barrio histórico de Lérida: “¡No más utopías, por compasión!”

26 de abril de 2008

La propagación de los gérmenes

Las ideas son creadas por mentes, y a pesar de su inmaterialidad pueden invadir cerebros. Ten siempre alerta tu sistema inmunológico para que sepa distinguir su naturaleza; y para todas aquellas que conlleven una carga genética de ideología, de dogmatismo, de irracionalidad, protege siempre tu cerebro de la infección.

24 de abril de 2008

El miedo a lo absoluto

La disponibilidad de sensaciones personales a la que estamos expuestos provoca que nuestro mayor afán sea la experimentación y, como consecuencia, no estemos dispuestos a perder el tiempo comprendiendo. Así, el objetivo de nuestro trabajo intelectual se centra en los objetos, a los que percibimos necesariamente de modo relativo, ya que dependen únicamente de aquellas sensaciones personales, y relegamos las cosas permanentes, las ideas, pues nos daña su carácter absoluto.

22 de abril de 2008

La utilidad de los fenómenos

Después de la experiencia acumulada durante los siglos de existencia de las ideas, ¿inventaríamos hoy algunos de los fenómenos sociales que han tenido un rol fundamental en la configuración de la sociedad? ¿Inventaríamos la religión?

19 de abril de 2008

18 de abril de 2008

La superioridad de la inteligencia

La predestinación y el determinismo, en cualquiera de sus formas, suponen una renuncia insoportable a la inteligencia; la intencionalidad, en cambio, a pesar de revestir en muchas ocasiones ciertas características que la hacen paradójica, tiene la ventaja de requerir un análisis racional, incluso en el caso de la vida humana. Más que considerar a ésta como resultado de una determinada ética general, o incluso condicionada por una ética específica, la historia perece mostrar que las diferencias con el resto de vidas, tomadas tanto la humana como las demás desde el punto de vista filogenético, son tan tenues que el concepto de superioridad es sumamente relativo.
Desde este punto de vista, una explicación biologizante parece más coherente que cualquier otra explicación alternativa, y el "fenómeno" vida, en general, y esto las incluye a todas, no sea más que un campo de batalla permanente que se rige por criterios estrictos de autoconservación. Así, en aquellas situaciones en las que se debe perpetuar la fuerza física como necesidad primaria, el más adaptado y con más posibilidades de supervivencia es el más poderoso; cuando de lo que se trata es de conservar un sistema de creencias, el que sobrevive es el más astuto; la superioridad de la especie humana se concreta, así, en la posibilidad de soslayar los casos anteriores y responder a las nuevas situaciones específicas, pero también a la fuerza o a la astucia, mediante la inteligencia.

17 de abril de 2008

La cohesión

No son nuestras certezas, sino nuestras dudas las que nos hacen seres humanos; sólo los animales y los estúpidos tienen respuestas para todas sus preguntas.
No son nuestras coherencias, sino nuestras contradicciones las manifestaciones de la riqueza de nuestro pensamiento; sólo los embaucadores y los iluminados tienen el pensamiento coherente. Nuestra libertad es la manifestación de nuestra conciencia; sólo los dogmáticos y los redentores pretenderán manipularte la segunda para apropiarse de la primera.

16 de abril de 2008

El arraigo paralizante

Es falso el principio que establece categorías entre las creencias; todas tienen la misma base, todas responden a las mismas limitaciones, todas el mismo efecto paralizante, todas insultan de igual modo al entendimiento. Y todas comparten un mismo paradigma: cuanto más profundamente arraigada cualquier creencia, más posibilidades de que se agrave el error en que nos sumen.

14 de abril de 2008

La compensación necesaria

Por fuerza, la vida debe de contener sus mecanismos de compensación para poder adjudicar contenido marginal a lo que nos parece homogéneo. Todo aquello que desde la superstición tendemos a interpretar como contingente tal vez sea tan solo la parte visible de uno de estos mecanismos. La amistad, el amor, el altruismo y todo aquello que solemos etiquetar como sentimientos elevados, constituirían, así, mecanismos que intentarían compensar no los sentimientos contrarios, sino el ineluctable dolor de estar vivos.

11 de abril de 2008

La individualidad

Deberíamos relegar a un segundo plano todo el trabajo mental realizado pensando en la opinión de otro. Deberíamos desear ser menos semejantes y más únicos.

10 de abril de 2008

9 de abril de 2008

El lenguaje intencional

Cuando hablamos del regreso de las aves migratorias arriesgamos sin ningún fundamento a que existe una ida y un regreso. Tal vez usamos esa expresión porque el ser humano siempre prefiere el regreso a la ida.

8 de abril de 2008

Contrapunto I

Soy egoísta, pero no en el sentido de sobrevalorar lo propio sino en el de despreciar lo de los demás.

7 de abril de 2008

6 de abril de 2008

La asepsia

La puesta en práctica de cualquier ideología es como un experimento científico llevado a cabo en un medio contaminado: de sus resultados no se puede extraer ninguna conclusión fiable.

5 de abril de 2008

Lección de etimología

Si una idea es, etimológicamente, “lo que se ve con los ojos”, la esencia de cada vida no pueden ser las ideas ni las ideologías, sino la comprensión, que no es más que otra forma de mirar pero la única forma de ver.

3 de abril de 2008

La preponderancia del sentido común

Ningún conocimiento que se tenga por real, y por lo tanto por útil, debe tener sus raíces en la extraterritorialidad del sentido común.

2 de abril de 2008

La reducción del trasvase

El mito, a pesar de su capacidad generativa, es incapaz de analizar racionalmente. Por esa razón nunca puede derivar de él una filosofía.
La filosofía nunca debería transcender la razón. De ahí la inutilidad de convertirla en religión.
La religión transciende la razón humana, y nunca puede dar origen a una psicología.

1 de abril de 2008

La distinción necesaria

Conviene tener claras siempre las diferencias entre lo espiritual y lo esotérico, entre lo sagrado y lo religioso.