10 de noviembre de 2013

La Casa de Hojas

                                                       Little solace comes
                                                       to those who grieve
                                                       when thoughts keep drifting
                                                       as walls keep shifting
                                                       and this great blue world of ours
                                                       seems a house of leaves 

                                                       moments before the wind.

La casa de hojas. Mark Z. Danielewski. Co-edición de Pálido Fuego y Alpha Decay
Traducción de Javier Calvo. Maquetación de Robert Juan-Cantavella
"Todos creamos historias para protegernos."
La publicación de la traducción al castellano de la inclasificable House of Leaves (2000) ha generado una expectación inusual, al menos por estos lares, cuando de lo que se trata es de un libro: monográficos a toda página en los periódicos de información general (y no solamente en los suplementos culturales), artículos en revistas, presentaciones que se prevén multitudinarias, entrevistas al autor, intervenciones en la web 2.0, fuego en las redes sociales; en fin, un despliegue mediático en toda regla. La saturación de información acerca de la novela y el hecho de que algunas de las voces son mucho más autorizadas que la del redactor de este escrito, principalmente las que lucen algún criterio y/o que conocen al autor y han leído todo o parte del resto de su obra, hacen que el intento de escribir una reseña académica sea un empeño inútil, sobrero, y que sólo contribuya a un ruido que, francamente, dudo que redunde en beneficio de los lectores; por tanto, lo que sigue son solamente algunas reflexiones no sobre la novela sino sobre su lectura, con pocas citas (serían innumerables) y pocas valoraciones, hechas por un lector al que La casa de hojas le ha apasionado, fútiles para quien haya pasado ya por la experiencia de su lectura, y espero que útiles para aquellos que pretendan embarcarse en ella.

La casa de hojas tiene una/s trama/s sencillas; si se me permite la frivolidad, podría/n ser  ésta/s:

Un hermético1 documental filmado por un periodista2 acerca de las variaciones que experimenta la casa donde vive con su familia da pie a que un anciano ciego3 confeccione un manuscrito4 que, una vez fallecido su autor, llega a manos de un amigo5 de Johnny Truant, que es quien transcribe, con aportaciones personales, el texto6 al lector7.

1 Y de dudosa existencia. 
2 Navidson.
3 Zampanò.
4 El expediente Navidson. 
5 Lude.
6 La casa de hojas
7 , hipócrita, compañero, hermano. 

Aunque algunos pasajes del propio libro, no refiriéndose directamente al texto, podrían también aplicarse, con el fino sentido del humor que, también, rezuma en toda su extensión, a la consideración de la novela:
"Es, bueno... te lo digo en dos palabras: un rollo chungo. Un rollo chunguísimo [...] Es lo que yo llamo un mal viaje. Nunca pensé que yo diría esto, pero mujer, tienes que dejar el ácido, las mescalinas [...] Porque como no hagas algo y deprisa vas a acabar mal. En la vida he visto un rollo tan chungo. Esta mañana he acabado rompiendo cosas, platos, una figurita de jade de un pingüino. Una rana toro de cristal. Estaba tan cabreado que hasta he tirado la pecera de mi amigo contra el armario de la porcelana. Todo muy, muy feo. Todo ha acabado lleno de agua salada y de peces muertos y he terminado gritando: "¡Pero qué chungo es todo esto!"
Hasta aquí lo que pueda haber de objetivo en este escrito; lo que figura a continuación no son más que algunas consideraciones totalmente personales, unas reducidas, parciales y provisionales Instrucciones de uso, subjetivas y, consecuentemente, sujetas a todos los cuestionamientos.


House of Leaves.
Pantheon Books, 2000
La casa de hojas es una novela extensa; por más que, en una rápida hojeada, aparezcan páginas casi en blanco, el lector no debe engañarse porque las que están escritas en su totalidad son densas, en parte por su contenido literario, pero también porque algunas veces  el acertadísimo hecho de paginar siguiendo la edición original obliga -un mismo texto en castellano es más extenso que en inglés- a reducir la tipografía. Ármese, pues, el lector de paciencia: será recompensada.

La casa de hojas es una novela densa, con varias tramas que avanzan a la vez, no todas al mismo ritmo, y con la intervención de multitud de voces; a menudo, es necesario volver atrás para reencontrar el hilo, avanzar hasta los anexos para entender una intervención, o repetir la lectura de algún párrafo la volatilidad de cuyo contenido no se ha podido asir a la primera lectura. Estas zancadillas que Danielewski (o Zampanò, o Truant, o los editores, o el sursum corda) tiende al lector aconsejan una lectura en cuantas menos sesiones mejor, lo más seguidas que se pueda, en cuatro o cinco días como mucho, para no perder ni el hilo narrativo ni, francamente, el efecto de la lectura sobre el ánimo del lector. Una vez leído, hay que dejarlo reposar, cualquier opinión debe ser diferida porque, en caso contrario, estaría contaminada por el efecto fisiológico que deja su lectura.
Imagen del making of de la edición en castellano. Alpha Decay.
Uno de los aspectos más curiosos de La casa de hojas es el formal. Está escrito usando diferentes tipografías, a veces en función del contenido, otras en función del narrador, y esta distinción no es ni anecdótica ni aparente, es fundamental para la comprensión del texto y uno de sus mayores logros. La inclusión de fotografías, planos, cartas y material diverso acumulan una diversidad que puede y no debe distraer, y ni tan sólo el hecho físico de la lectura, el acompañamiento de movimientos que estamos acostumbrados a usar (aguantar el libro, girar la página,  mover la cabeza en unas direcciones determinadas) es el usual; a menudo es necesario darle un giro al libro porque no todo el texto está escrito de derecha a izquierda, de delante hacia atrás y de arriba a abajo. Se ha querido, ya desde la aparición en el año 2000 de su versión original, considerar La casa de hojas como una novela de culto, y muchas de las razones se han  apoyado en estas cuestiones formales; tal vez sea una calificación acertada pero, tampoco en este caso, los árboles deben sustraernos la vista del bosque: La casa de hojas es una excelente novela de terror cuya intrigante trama vale por sí sola la consideración de excepcional.

Mención aparte merece la infinita exégesis que ha generado, excesiva en todos los ámbitos, y que requiere algunas consideraciones. 

Los articulillos escritos a vuelapluma por periodistas culturales que, la mayoría de las veces -y ésa es una opinión personal y no contrastada, pero que es posible argumentar a la vista de sus contenidos- no han leído el libro, son indudablemente útiles como herramienta de comunicación, pero aportan nada o casi nada al futuro lector, excepto en el caso de personas que no hubiesen tenido noticia de la aparición del libro si no se hubiesen publicado en medios de gran difusión -y ésa sí que es una experiencia que he podido contrastar en el día a día librero-; aunque sí pueden facilitar la aparición de la legión de conversos cuyas conversaciones, redundancia no redundante, estarán dominadas  por La casa de hojas hasta que aparezca en el horizonte otro trending topic cultural que les permita demostrar que están a la última, y que, por supuesto, ni han leído ni leerán nunca el libro. 
Ulysses. James Joyce
Sylvia Beach, 1922
Otra facción exegética la constituyen las reseñas, o lo que sea, escritas por escritores profesionales, esa mezcla de demostración de conocimiento libresco, consistente principalmente en ser el primero en encontrar precursores -me extraña no haber visto aun publicada ninguna referencia a "Casa tomada"; el primero que lo cite ganará un premio consistente en un viaje guiado a través de las estanterías de una librería-; de menosprecio por la supuesta originalidad que ellos, por descontado, han aplicado ya en multitud de sus libros aparecidos antes que la novela en cuestión; y de lo que denomino efecto Ulises (el de James Joyce, no el de Homero): hace años, la aparición de una novela excepcional, y La casa de hojas lo es, sin ninguna duda, provocaba un sentimiento generalizado de admiración en los lectores y, en el ámbito de las letras, la aparición de epígonos que, más que copiar, recreaban o intentaban recrear con su acento personal la obra admirada, como si más que un plagio fuera un homenaje; todos entendemos si ponemos los ejemplos del mencionado Ulises de
Tiempo de silencio.
Luis Martín-Santos, 1962
James Joyce y Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos o Larva, de Julián Ríos, nuestro escritor más ulisiano, dos novelas, más allá de su inspiración en la obra del irlandés, de una calidad excepcional. Pero de unos años para acá, esa orientación ha dado un giro de ciento ochenta grados y, apoyándose en la multiplicación de medios de comunicación y en la mayor presencia mediática del personaje escritor, ahora lo que de verdad se lleva es, aparte de renegar de las influencias, siempre que éstas no sean de autores minoritarios y de culto, menospreciar cualquier libro que, independientemente de si es un bodrio pero está apoyado por los todopoderosos departamentos de marqueting de los grandes grupos editoriales o de si trata de un texto de calidad suprema o de un autor reconocido, pueda tener éxito; la manifestación del síndrome citado concluye: "¿el Ulises de James Joyce? Bueno, está bien, ¿no?, pero no hay para tanto; yo, de hecho, no he podido ni acabar de leerlo...". Corren por la red
Larva. Julián Ríos
Mondadori, 1988
innumerables ejemplos, a pesar de lo reciente de la publicación del libro, que por ceñirnos a la actualidad podemos limitar a los autores en castellano haciendo referencia a la traducción al castellano de 
La casa de hojas, de apresurados juicios con respecto a los errores tanto de forma como de fondo que adolece el texto, interpretaciones psicoanalíticas de las intenciones ocultas -quiero decir, insconscientes; perdón, Herr Sigmund- del autor, cuestionamientos que critican desde la elección de la trama, la adscripción a un género literario -ya se sabe, pecado mortal para el escritor serio- o la misma elección de los distintos personajes, hasta descalificaciones de la obra completa. A la vista de tanto desvarío, una tendería a atribuirlos a la pura envidia o al reconocimiento implícito de la incapacidad para imaginar y escribir una obra de envergadura semejante: se trataría, de nuevo, del viejo dilema de la zorra y las uvas. Pero seguro que no es eso...

Finalmente, en lo referente a las exégesis, incluyendo desde las intervenciones más acertadas hasta los dislates más increíbles, están a disposición del lector los diversos portales, algunos exclusivos, repartidos por la red, dedicados a la discusión, el comentario o el exabrupto acerca de La casa de hojas. Una mención especial merece el sitio oficial dedicado a la obra de Mark Z. Danielewski, con una página específica para La casa de hojas;
Botón de muestra: diagrama relacional de La casa de hojas en http://www.xmind.net/m/WUjb/http://www.xmind.net/m/WUjb/
a pesar de la confesión de la editora acerca de la utilidad de algunas de las intervenciones en el foro para resolver dudas a la hora de la edición, haría bien el lector de posponer la visita hasta después de haber leído la obra, pues no debería buscar explicación a las dudas que todavía no se ha planteado. Incluso, al hacerlo después, no debería dar excesivo crédito a la mayoría de las intervenciones. A pesar de su complejidad, creo que la lectura de la novela es autosuficiente, comienza y acaba en sí misma, y si acaso una primera lectura nos deja con esa extraña sensación de "habernos perdido algo", lo mejor es volver a leerla... Alguien le preguntó una vez a José María Valverde, autor de la primera, aunque no en el orden temporal, traducción
 del Ulises -es la segunda vez que aparece este libro en esta reseña; quede claro que nada más lejos de mi ánimo que la comparación entre ambos-, cómo debía encararse su lectura; el consejo del profesor fue avanzar en la lectura "como si lo comprendiéramos todo", y dejar que las re-lecturas nos fuesen aclarando las dudas.


Edición original de
The Two Magics, que
incluye "The Turn of the
Screw". Wikipedia
El lector no acostumbrado a la literatura de última generación -y valga esta calificación en sentido amplio aunque, ai-làs, poco concreto- puede sentirse abrumado ante uno de los mayores logros de la novela: independientemente de las distintas tipografías y de la distribución física de los párrafos, que serían cuestiones -sujeta a discusión, por supuesto- puramente formal, la novela incluye multitud de voces narrativas. Ni lo uno ni lo otro son inventos de Danielewski, aunque la pertinencia de la combinación de ambas, y su resolución en forma de texto estructurado, sí que se ha conseguido llevarlas a un alto grado de consecución. No puedo quitarme de la cabeza otro texto, más parecido a La casa de hojas de lo que parecería teniendo en cuenta el tiempo transcurrido entre la una y la otra y la idiosincrasia de los autores; es una obra en la que la multiplicidad de narradores -intermediarios entre la acción y el lector, al fin y al cabo- coincide con La casa de hojas, como coincide también en la temática de género y en la atmósfera de la acción, y compone por sí misma un notable, elegante y lúdico ejercicio de prestidigitación literaria que, entre otras particularidades, pone en duda la realidad de los hechos contados; Otra vuelta de tuerca 
Henry James por
Elizabeth McClellan, 1905
(The Turn of the Screw, 1898) es también una
nouvelle de terror cuya intriga llega al lector después de pasar por las manos de diversos "intermediarios": el narrador de la historia recuerda la noche en que Douglas lee a una audiencia de amigos un manuscrito -que ha anotado y que, a su muerte, le ha legado- que escribió la institutriz de su hermana acerca de unos hechos que supo por la señora Grose, ama de llaves de la casa donde trabajaba, acaecidos a su antecesora en el cargo (e intente substituir aquí el lector los nombres subrayados por Johnny Truant, el Expediente Navidson, Zampanò, etc.). Danielewski es más explícito que James -no se me ocurre ahora mismo ningún escritor menos explícito que Henry James- a la hora de señalar al lector todas las puertas que hay que cruzar hasta llegar a la sala de disección de la historia, puede utilizar recursos literarios desconocidos a finales del siglo XIX, y los materiales de que parte también están actualizados; no quiero decir que La casa de hojas sea un plagio ni tampoco que esté inspirada en Otra vuelta de tuerca, pero las coincidencias me han parecido muy curiosas. Y muy relevantes. En todo caso, no estaría mal considerar la lectura o re-lectura de la obra de James como un bonus track para después de Danielewski.

Leer La casa de hojas es una aventura a la que la lectura no nos tiene acostumbrados; está llena de travesuras, de juegos metaliterarios, de desesperantes digresiones, de zancadillas al lector, de ignorados supuestos y de mucho más sentido del humor del que se supone a una historia de terror. Una lectura imprescindible.

Entrevista a Javier Calvo -traductor-, Robert Juan-Cantavella -maquetador- y Ana S. Pareja,-editora-, sobre el proceso de edición de La casa de hojas. From CCCB on Vimeo.


Finalmente, Mi Consejo: 

NO ABRAS1 ESTE LIBRO2. Cómpralo3, porque el esfuerzo de los editores y del traductor debe ser recompensado de alguna manera4, exhíbelo camino de tu casa5 pero, una vez en tu poder, fórralo6 con un papel discreto7 que te permita identificarlo pero que pase desapercibido a inoportunas visitas8, y entiérralo en el estante9 más inaccesible10 de tu biblioteca11. Y olvídate de ÉL. O te arrepentirás toda tu12 vida.

1 http://identidadgeek.com/¿como-abrir-un-libro-nuevo/2010/09/
2 “This is not for you”.
3 Es un pequeño sacrificio que puedes permitirte (N. de los Ed.).
4 29,90
5 Portada hacia afuera, sin bolsa de la librería, semblante concentrado, ligeramenteindiferente, un poco desdeñoso: “Sí, claro que LO tengos”.
6 Las solapas son inocuas, y la guarda sólo incluye los intercambiables blablabla panegíricos de conocidos líderes de opinión literaria y desconocidos ilustres que, por supuesto, tampoco lo han leído.
7 Moderado, sin exceso.
8 ¡Hipócrita!
9 Detrás del DRAE y del Manual de Ortotipografía. Ya me entiendes.
10 Acostumbra a ser el más alto y más a la derecha.
11 Porque ¿tienes biblioteca, no, hermano?
12 Puta.

2 de noviembre de 2013

Amputaciones

"Los amigos son peligrosos no tanto por lo que nos hacen hacer como por lo que nos impiden que hagamos."
Henrik Ibsen, 1828-1906

30 de octubre de 2013

Lecturas octubre

Contraluz
Thomas Pynchon
Traducción de Vicente Campos
Tusquets Editores, 2013

Desde el podio del postmodernismo, la prosa subyugante e hipnótica de Pynchon nos lleva en un viaje alucinado, globo aerostático y máquina del tiempo mediante, por la historia del mundo de finales del S. XIX a la postguerra de la I GM. Pynchon no se lee, abduce. Imprescindible absoluto.
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 La sal
Jean-Baptiste Del Amo
Traducción de Lydia Vázquez Jiménez
Cabaret Voltaire, 2013

Una reunión familiar desata el infierno. La prosa dura y punzante de Del Amo no concede tregua a la hora de retratar lo mejor y lo peor de personas aparentemente triviales; una novela sobre la condición humana escrita por un autor joven al que habrá que seguir con atención.
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Operación Dulce
Ian McEwan
Traduccion de Jaime Zulaika
Editorial Anagrama, 2013

Una reflexión sobre la estupidez de la política y de los políticos, sobre la levedad de las relaciones sentimentales, sobre el uso de la información como forma de poder y sobre el mismo hecho de escribir. Un autor contrastado capaz de hacer de cualquier tema un ejemplo de literatura excelente.
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Composición nº 1
Marc Saporta
Traducción de Jules Alqzr
Capitán Swing Libros, 2012

Saporta, en la línea OULIPO, propone un juego al lector: confeccionar, a partir de los materiales que provee, su propia historia por medio del azar. Un experimento exitoso que no ha perdido vigencia y cuya influencia se puede rastrear en muchos de los novelistas "modernísimos".
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Sobre la vejez. Sobre la amistad.
Marco Tulio Cicerón
Traducción, introducción y notas de M. Esperanza Torrego Salcedo
Alianza Editorial, 2009

Aunque el fuerte de Cicerón sea la retórica y no tanto los textos filosóficos, estos diálogos mantienen la potencia que sólo los clásicos pueden aducir, aunque, como en este caso, se trate más de reformulaciones de filósofos anteriores que de producción propia.
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Netherland
Joseph O'Neill
Traducción de Susana Rodríguez-Vida
El Aleph Editores, 2009
Una extraña novela en la que su protagonista, entre la desidia y la desorientación, nos transporta a los días siguientes al 11S a través de sus dudas y sus frustraciones. Un estilo frío y nada contemporizador que se acaba imponiendo en un relato cuya virtud es, precisamente, esa falta de compromiso. Una joya, distinta en el fondo y en la forma, de la creciente y variada literatura sobre el atentado.
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El Atlas de ceniza
Blaker Butler
Traducción de Javier Calvo
Ediciones Alpha Decay, 2013

La prosa de Butler deja atónito ante tanta inventiva, y es precisamente porque es un texto desconcertante, un libro cuyo motivo no es evidente, lo que hace recomendable su lectura; abierta, desprejuiciada y atenta, una desafiante vuelta de tuerca a la narratividad.
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Historias del arcoíris
William T. Vollmann
Traducción de José Luis Amores
Editorial Pálido Fuego, 2013

Ante la cada vez más coartante adscripción a las innumerables tenden-cias narrativas, existen unos pocos autores inclasificables que se en-frentan al lector a pecho descubierto, sin la defensa de la moda o de la academia. Vollmann es un francotirador cuya obra, inmensa, subvierte  los prejuicios acerca de qué se puede contar y cómo.
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22 de octubre de 2013

El atlas de ceniza

"Pronto el rechinar de mi estómago lo conquistó todo. Yo seguí el sonido como si fuera un cebo: mi zumbido suspendido en el cielo, un a[A]tlas."
El Primer Sello

Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira.
Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer.

Apocalipsis, 6, 1-2 

Apocalíptico (Del gr. ἀποκαλυπτικός): [...] 3. adj. Dicho de lo que amenaza o implica exterminio o devastación: Terrorífico, espantoso [...] 1. adj. Perteneciento o relativo al Apocalipsis.
Apocalipsis (Del lat. apocalypsis, y este del gr. ἀποκάλυψις, revelación): Último libro canónico del Nuevo Testamento. Contiene las revelaciones escritas por el apóstol San Juan, referentes en su mayor parte al fin del mundo. DRAE
Peeter Brueghel El Viejo (1525-1569) El triunfo de la muerte. cvc.cervantes.es
El a[A]tlas de ceniza (Scorch Atlas, 2010) es la segunda obra mayor de Blake Butler, el  editor de influyentes recursos en la web, entre ellos el blog de literatura HMTL Giant, que nos traslada, mediante el recurso de relatos breves conectados temáticamente, a un mundo desquiciado, a un desesperado escenario mesoapocalíptico en el que un desconocido caos se ha adueñado progresivamente de la realidad; no sabemos si nos hallamos situados en el clímax de un irrevocable proceso de destrucción, en un momento de descanso que augura la aniquilación definitiva, 
"Siempre decía que algo se avecinaba. Siempre decía que el mundo no tenía ni idea de lo que le esperaba",
o si ese proceso de destrucción ya se ha consumado y asistimos a la imposición progresiva de la extinción que consiste, básicamente, en el caos que va adueñándose progresivamente de la realidad. 
"Corrían días alargados, chirriantes. No sé lo que se rompió en ellos."
El Segundo Sello

Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira.
Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada.

Apocalipsis, 6, 3-4 
Un espejo roto. freepic.es
Para ello, Butler no recurre a una estructura clásica de novela (los excesivamente manidos planteamiento, nudo y desenlace), sino que utiliza la fragmentación narrativa, una serie de relatos breves conectados temáticamente, como espejo de la fragmentación del contenido: relatos fragmentarios para una realidad fragmentada.

El Tercer Sello

Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano.
Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino.

Apocalipsis, 6, 5-6 
Beato de Liébana, siglo VIII. turismodecantabria.com
La literatura apocalíptica, asociada originalmente a la religión, ha estado presente, explícita o implícitamente, a lo largo de la historia de la literatura, aunque es cierto que se ha desplazado desde el campo religioso, donde tuvo el papel de adelantar el castigo que esperaba a los infieles (recuérdese que, etimológicamente, "Apocalipsis" deriva del vocablo griego que significa "revelación", y las revelaciones, es decir, las anticipaciones del futuro, estaban circunscritas a los profetas, palabra que, por degradación, pasó de significar "el que muestra" a "el que predice") hasta el profano, sobretodo a partir del Renacimiento, abarcando desde las distopías románticas, con catástrofes generalmente provocadas por cataclismos naturales, hasta los referentes modernos, en los que la extinción es a menudo fruto de la acción humana. Tal vez entre los referentes más inmediatos de este Atlas se encuentren las diversas obras de J. G. Ballard encuadradas en la llamada dystopian fiction y, por analogía, La carretera (The Road, 2006), de Cormac McCarthy.

El Cuarto Sello

Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira.
Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.

Apocalipsis, 6, 7-8
Theatrum Orbis Terrarum, Abraham Hortelius, 1570, considerado el primer Atlas moderno. Wikipedia.org
Atlas (Del lat. Atlas, y este del gr. "Ατλας", nombre del gigante a quien se suponía que sostenía con sus hombros la bóveda celeste). 1. m. Colección de mapas geográficos, históricos, etc. en un volumen. 2 m. Colección de láminas, la mayor parte de las veces aneja a una obra. [...]. DRAE
"Imaginaos ninguna parte. Imaginaos nada. Un mundo totalmente inflado y dormido."
La noción de Atlas, fundamental en la obra de Butler, no es un título escogido al azar, pues tiene algunas características implícitas en el concepto que Butler explota en beneficio de su planteamiento narrativo. En primer lugar, la ya mencionada fragmentación; siguiendo la definición [1] del DRAE, el contenido del mundo, es decir, y sobretodo en la época de los primeros Atlas, de todo lo existente, se fracciona en diversas "estampas", las diversas narraciones de El a[A]tlas de ceniza, algunas sin argumento, que tienen el beneficio de la particularidad, pero que no poseen sentido por sí mismas, pues forman parte de un todo, el orbe, y es precisamente esa totalidad su único marco de referencia, ya que no existirían por sí mismas. En segundo lugar, la codificación; todo Atlas posee su particular leyenda, un modo de codificación de la realidad mediante símbolos: el objeto representado no posee en realidad el esquematismo de los diferentes colores con que se distinguen los países o las altitudes, no todos los ríos son azules ni las fronteras poseen una barrera formada por equis y gui0nes (-x-x-x-) sucesivos, del mismo modo que las aportaciones de los diversos narradores del texto, algunos por estar demasiado implicados en el conflicto, otros demasiados alejados, no ofrecen una visión "real" -para ello haría falta un narrador omniscente en tercera persona a lo largo del texto- sino modificada por sus códigos narrativos. Y en tercer lugar, last but not least, todo Atlas reduce una realidad tridimensional a una representación en el plano, en dos dimensiones; aplicando esta reducción al texto, se puede observar que la "tridimensionalidad temporal", pasado, presente y futuro, queda reducida, intencionadamente por el autor pero también por el mismo tema, a la bidimensionalidad de pasado y presente: el futuro "no es un país extraño", sencillamente no se contempla.
"¿Es que ya estás tan perdido que no te puedes imaginar la gracia de Dios?"
El Quinto Sello

Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.
Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?
Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.

Apocalipsis, 6, 9-11 
Static TV. derekchafin.com
En un mundo degradado, personajes insólitamente solitarios -la desgracia activa la solidaridad, ¿no era eso?- y familias amputadas de alguno de sus miembros -que acostumbran a pasar de cuatro a tres, y aquí que cada cual interprete-, con hijos y padres muertos, víctimas de un "incendio", de la lluvia de grava o de espeluznantes enfermedades,
"El camisón le veía prieto y estaba raído en aquellas partes que ella frotaba trazando círculos con los dedos cuando estaba preocupada",
enterrados en el jardín, viven recluidos en sus casas, a la vez refugio y prisión, o pasean sus desgracias por paisajes dantescos. ¿Cuál ha sido el origen del caos? ¿Ha sido provocado por el ser humano o se trata más bien de un cataclismo natural? En todo caso, parece que, independientemente de cuál haya sido la causa, la degradación del mundo -recuérdese, "todo lo existente"- se ha visto sucedida por la degradación de la humanidad: la catástrofe ambiental ha provocado una degradación genética, ha creado monstruos en lugar de bebés y ha monstruificado a los adultos.  El poder se ha disuelto, las relaciones de poder se han subvertido y la anarquía ha tomado su lugar: bebés que cuestionan a sus padres, niños que esclavizan a sus madres, muertos que reinan sobre los vivos... La degradación hasta una época pre-tecnológica que ha dejado a los aparatos como testigos muertos de un tiempo pasado, objetos inútiles cuya función sólo algunos adultos invocan, y unos recuerdos del mundo tecnológico que se han convertido en pesadillas.
"La tierra había aprendido a rascarse la espalda. Se formaban columnas gigantescas como las que habíamos visto por la tele durante nuestras peores tormentas, patrones estirados de cuadradillos, chorros de reverberación. [...] Empecé a sentir que todo lo que había dentro de mí estaba zumbando al unísono. Sentí que mis órganos susurraban con fuerza: la estática encontraba su réplica en mí. [...] No conseguí mantener la calma cuando vi a través de las ventanas la amplia maraña que durante años me había arrullado hasta ponerme a dormir: la transmisión gris/blanca/negra de los canales desaparecidos, las longitudes de onda que nadie había decidido frecuentar." 
El Sexto Sello

Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre;
y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.
Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar.
Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;
y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos 
 del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero;
porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?

Apocalipsis, 6, 12-17
Meteor rain. audunellerno.deviantart.com/
Si la situación no fuera tan desesperada, los personajes de Butler podrían refugiarse en los recuerdos, pero el autor les niega esa posibilidad, la de erigir el recuerdo como única forma de supervivencia, convirtiendo el pasado y su comparación con el presente en el motivo más eficaz de desesperanza, de aniquilación, de suicidio, de tal modo que la mejor manera de sobrevivir es olvidar.
"Apenas era capaz de pensar en lo que había sido. Repetía su nombre una y otra vez con un jadeo ronco para impedir que la forma de su boca lo olvidara, pero pronto incluso aquellas sílabas familiares de estropearon."
 ¿La redención? ¡Vamos, anda! Nadie esperas ser redimido, se vive con la convicción de que todo ha de ir, necesariamente, a peor; por esa razón Butler sumerge a sus personajes en el caos y suma a su propia degradación el camino sin retorno de la destrucción del mundo.

El Séptimo Sello

Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.
Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas.
Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.
Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.
Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.
Apocalipsis, 8, 1-5
Explosión nuclear. wikipedia.org
¿Va en serio, este Atlas de ceniza, o es una parodia de la literatura catastrofista? ¿Es un texto planificado, confeccionado y acabado o solamente un ejercicio de estilo? Esos relatos en primera persona, intercalados entre los episodios subjetivos, ¿refuerzan a los narradores objetivos y se ofrecen como contrapunto que da verosimilitud al relato, o bien forman una narración paralela que debería leerse como la otra cara de los primeros? Este lector no tiene respuesta para ninguna de esas preguntas, se ha quedado atónito ante tanta inventiva cuando creía agotada su capacidad de asombro ante la competencia narrativa de Butler en Nada. Y es precisamente porque es un texto desconcertante, un libro cuyo motivo no es evidente, lo que hace recomendable su lectura; abierta, desprejuiciada y atenta, una desafiante vuelta de tuerca a la narratividad.

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24 Oct 2012
Retrato de un insomne (Nothing: A Portrait of Insomnia, 2011), primer texto publicitado como de no ficción del norteamericano Blake Butler. Obviando sus obras precedentes (Ever ,2009), la nouvelle que significó su debut ...

16 de octubre de 2013

Busca sin captura


"Lo que da valor a un hombre no es la verdad que posee o cree poseer; es el esfuerzo sincero que ha hecho para conquistarla. Porque el hombre aumenta sus fuerzas y se perfecciona, no por la posesión de la verdad, sino por su búsqueda."
Gotthold Ephraim Lessing, 1729-1781

2 de octubre de 2013

De la estupidez

"El estúpido sobre todo es feliz cuando arremete contra la mente instruida. Rara vez los hombres grandes derriban a otros hombres grandes; saben cómo defenderse, caen por lo menos con gloria y comparten el mismo honor con quien los vence. En cambio, es más frecuente que se vean derribados por los enanos del mundo erudito. Estas criaturas nunca van solas; obran de común acuerdo y en bandadas, como aves de paso, y cuando con más intensidad sienten la atracción que las une es en la guerra contra el inteligente. El hombre grande desprecia las picaduras como de insecto de los espíritus mezquinos; se engaña. Aunque no tienen la fuerza de un elefante para hacer temblar el trono, sí van royendo sigilosamente su fortaleza, como la carcoma, y agujereando los puntales de la misma, hasta hacer que se derrumbe."

30 de septiembre de 2013

Lecturas septiembre

La consolación de la filosofía
Boecio
Traducción de Leonor Pérez Gómez
Editorial Akal, 1997

Un clásico al que volver con asiduidad; la filosofía como perspectiva, especialmente en épocas de crisis, con igual aplicación en el Renacimiento que en nuestros días. Imprescindible.
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Montaigne y la bola del mundo
Javier Mina
Editorial Berenice, 2013




Puesta al día de los grandes temas de la filosofía de Montaigne pasados por el tamiz personal de Javier Mina, una reformulación del ensayo como búsqueda de uno mismo.
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En cuerpo y en lo otro
David Foster Wallace
Traducción de Javier Calvo
Random House Mondadori, 2013

Recopilación de artículos periodísticos del autor más influyente de la narrativa actual, no sólo de ficción. Entre otras maravillas, la apoteósica descripción de la final del torneo de Wimbledon entre Federer y Nadal. Imprescindible para Wallacianos y absolutamente recomendable para neófitos.
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El detective moribundo
Leif GW Persson
Traducción de Francisca Jiménez Pozuelo
Random House Mondadori, 2013

Novela policíaca con trasfondo social, humor, un investigador inolvidable, y una ácida crítica de una sociedad que siempre habíamos tomado por modélica. Imprescindible para lectores de género y muy recomendable para lectores en general. 
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Todas las historias de amor son historias de fantasmas. Biografía de David Foster Wallace
D T. Max
Traducción de María Serrano
Editorial Debate, 2013

Un acercamiento más humano que literario a la vida del escritor que creó tanta época como escuela y tantos epígonos como imitadores.  Bien documentada y de correcta ejecución, cumple con el propósito hagiográfico que esperan todos su admiradores.
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Pistola, amb música de fons
Jonathan Lethem
Traducció de Ferran Ràfols Gesa
Editorial Males Herbes, 2013

Espetarrant paròdia de la novel·la negra hard boyled amb les dosi justes d'ironia, misteri i violència: tots els tòpics de la novel.la negra nordamericana subvertits en una trama histèrica i convulsa; primera obra d'un autor que ha desenvolupat una de les carreres literàries més originals de les lletres anglosaxones.
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Saliendo de la estación de Atocha
Ben Lerner
Traducción de Cruz Rodríguez Juiz
Random House Mondadori, 2013

Un americano despistado y acomplejado cuenta sus experiencias en los círculos culturales del Madrid "más moderno" en el entorno de los atentados del 11 de Marzo de 2004. Una obra lúcida y original, una excelente sorpresa literaria de un poeta metido a novelista. 
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¿Le gusta ser malvado?
Thomas Bernhard, Peter Hamm
Traducción de Miguel Sáenz
Alianza Editorial, 2013

Bernhard ahonda en su leyenda en esta transcripción de la entrevista que debía prologar una antología de artículos del austríaco, que se muestra "más humano" que en sus obras pero que refuerza el significado ese adjetivo que debería figurar, como figuran "quijotesco" 0 "kafkiano", en todos los diccionarios: "bernhardiano".
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