Feliz Bloomsday
Marilyn Monroe leyendo Ulises.
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| Cuerpos extraños. Cynthia Ozick, Lumen Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino |
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| Capitulares. Julien Gracq, Días Contados Traducción de María Teresa Gallego Urrutia |
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| Plens de vida. John Fante, Edicions de 1984 Traducció de Martí Sales |
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| Mi primo, mi gastroenterólogo. Mark Leyner, Pálido Fuego Traducción de José Luis Amores |
"Los escritores tienen la responsabilidad de mantener a la gente en el redil. Si no quieres que la gente abandone la literatura, escribe libros que interaccionen con los lectores, no basta con quejarse de los críos estúpidos que están viendo la televisión a todas horas". Del artículo "La disparatada visión de Mark Leyner", de William Grimes, 1992.Bienvenido Mark Leyner al castellano, aunque sea con más de veinte años de retraso, en cuidada edición de la joven Pálido Fuego -en su página web, a modo de bonus track, incluye un completo y esclarecedor Dossier de prensa-, editorial cuyos primeros títulos componen una arriesgada a la vez que estimulante declaración de principios; bienvenido porque a finales de los años ochenta del pasado siglo este señor, redactor publicitario, dio que hablar lo suyo, tanto entre los círculos literarios más atentos a "lo último" -hoy les llamaríamos alternativos, sin comillas- como entre medios "más serios", hasta el punto de merecer unos párrafos en un ensayo de David Foster Wallace, el malogrado teórico y emblema de todo postmodernismo que se precie. La razón de este interés, más allá de las coincidencias generacionales y de un programa estético similar en su origen, que casi se diría complementario, radica seguramente en una indisimulada tendencia crítica compartida hacia una sociedad contemporánea cuyas tensiones no podía abarcar el realismo; o sí, pero no con las mismas armas estéticas que un siglo atrás. Ante la cuestión planteada por Larry McCaffery acerca de si nos encontramos ante el "novelista surrealista postmoderno cómico experimental", responde Leyner:
"Deseo el máximo aporte a nivel de cada frase... Quiero causar problemas y creo tener una idea de cómo hacerlo en narrativa. Me fijé en toda esa gente que conocía y en lo que escribía, y me pareció que podía causar un montón de problemas haciendo que cada frase dejara pasmado, agarrara a la gente por las pelotas o lo que fuera, al margen de los habituales contextos ficcionales estúpidos."El foco de esta narrativa no se halla, por lo tanto, en su contenido sino en su forma:
"Lo que me interesa no es la realidad de lo que estoy describiendo sino lo que se experimenta al leer el pasaje."
"¿Quiénes son los nuevos intelectuales quiénes son los nuevos estetas ahora que los viejos nuevos intelectuales y los viejos nuevos estetas han sido diezmados por las ramificaciones autodiezmantes de sus nuevas viejas ideas?"La sucesión de cuadros surrealistas es continua, como si la acción estuviera también bajo los efectos del speed, a velocidad de vértigo, sin ningún tipo de transición, sin nexo evidente -lo cual no quiere decir sin nexo-, incluso, excepto la verborrea inconsistente de unos narradores hipervitaminados y benzedrínicos; pero cuadros de una extensión limitada, medida, uno diría que planificada instante por instante, al estilo de la duración de los anuncios televisivos, lo bastante claros para ser capaces de transmitir el mensaje pero lo necesariamente cortos para retener la atención del (¿televidente?) lector. Incluso en algunos de los relatos, formalmente clásicos, bajo la apariencia del más estricto realismo, se esconde la transgresión, el detalle surrealista, la sorpresa inesperada que da sentido a la colección, como esta divertida y absurda parodia de pseudo-haiku:
"El hipopótamo se alimenta de vegetación blanda, sus excrementos alimentan a los peces, los pijamas de él danzan convulsivamente en el tenderero."Las peculiaridades abarcan también a los protagonistas, cuya caracterización consiste en una mezcla de sarcasmo e ironía -y notables dosis de mala leche, postmoderna, sí, pero mala leche al fin y al cabo-: la omnipresencia de ese primo grastroenterólogo y del kung fu en unos personajes que se acercan mucho a los "hombres repulsivos" que entrevistó David Foster Wallace en Entrevistas breves con hombres repulsivos (Brief Interviews with Hideous Men, 1999).
"Voy a decir algo horrible, algo horriblemente impropio de un cristiano... Y por favor no empieces a cantar, porque no hay enjuague bucal capaz de camuflar el aliento fétido de los cristianos cantando salmos... Esta es mi horrible declaración: hay mostaza en los arbustos."Y emergiendo de toda esa nómina de personajes inclasificables, los narradores y los protagonistas de sus relatos, uno que mece una consideración aparte: no ya el Leyner -escritor-autor sino el Leyner-individuo que, escribiendo otras obras, publicando sus columnas o respondiendo a entrevistas, queda configurado como un personaje más, plenamente literario.
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"Lo más peligroso de la televisión para los narradores americanos es que no nos la tomamos lo bastante en serio como elemento diseminados y definitorio de la atmósfera cultural que respiramos y poseemos..."En este sentido, DFW defiende el clasicismo de esa narrativa permeabilidad por la televisión sosteniendo que no es más que el realismo de siempre pero aplicado a una realidad "cuyos límites definitorios han sido deformados por la señal eléctrica".
"Es un conjunto mezedrínico de pastiche pop, alta tecnología improvisada y deslumbrante parodia televisiva, formado por yuxtaposiciones surrealistas, monólogos agramaticales y montajes vertiginosos, y envuelto en una ironía infatigable diseñada para lograr que su tono frenético resulte irreverente en lugar de repelente."Según DFW, Leyner procede deconstruyendo esa realidad postmoderna, tomando sus elementos consustanciales y recombinándolos; la extrañeza resultante acaba siendo el producto no del efecto de esas recombinaciones sino del hecho de la apabullante multitud de elementos singulares, haciendo -o intentanto hacer- congruentes los resultados.
"... condenado a la banalidad de su deseo de ridiculizar una cultura televisiva cuya burla de sí misma y de todo valor ya absorbe cualquier radicalización."4. Créditos