26 de diciembre de 2015

Menos menos es más

Para implantar una determinada conducta en un animal experimental es más efectiva la administración de una recompensa negativa -cesación del dolor, por ejemplo- que una positiva -estimulación eléctrica de la zona cerebral del placer-. Cuestiones relacionadas con la ética han impedido, oficialmente, comprobar si esa correlación se da también en humanos.
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