8 de agosto de 2015

Autobiografías

No encuentro ningún sentido a las autobiografías que se limitan a explicar los hechos que sucedieron al protagonista; en ellas, la presencia del escritor es superflua, y se hubiese obtenido el mismo resultado haciendo que un biógrafo le siguiera durante las veinticuatro horas del día. Mucho más interesantes son las que bucean en los deseos del protagonista, en sus emociones, en sus motivaciones y en su propia perspectiva. En cuestiones de autobiografía, la primera persona no basta.
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