24 de marzo de 2015

Epidemias

La mente está igual de expuesta que el cuerpo a las infecciones, dependiendo de una cierta predisposición. Unas y otras pueden ser letales, pero la diferencia entre las que no lo son estriba en el hecho de que en muchas de las que afectan al cuerpo su proceso termina con una curación espontánea, cuando el organismo ha aprendido a fabricar los anticuerpos que la derrotan provocando, además, la inmunización ante infecciones posteriores; mientras que las que afectan a la mente nunca remiten de forma espontánea y el fenómeno de la inmunización es mucho menos frecuente.
Publicar un comentario