8 de febrero de 2015

Oniromancia

¿Y si, al contrario de lo que especulan las ficciones de los psicoanalistas y del resto de onirománticos, los sueños no fuesen más que la basura de la actividad cerebral, los desechos de la vigilia, el drenaje imprescindible para que el sistema no colapsara? No me resisto a la comicidad de la imagen de los adeptos freudianos, jungianos, lacanianos y similares, rebuscando en el caótico y maloliente vertedero, a codazos y en inclemente competencia, algo aprovechable con que mantener sus delirios.
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