20 de enero de 2015

Pauta

La línea que separa el sentido del sinsentido es muy delgada y atravesarla inconscientemente relativamente fácil. Es imprescindible el análisis racional individual ante cada argumento para que la concatenación de proposiciones se mantenga en el terreno de la razón. Cuando los argumentos adquieren progresivamente sentido, nos hallamos ante un avance; cuando lo pierden, en un retroceso.
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