6 de diciembre de 2014

Tabula rasa

Estamos acostumbrados a oir que la muerte es el único suceso que iguala a todos los individuos. Tal vez, pero me resisto a creer que sea lo mismo para quien significa dejar de sufrir hambre, enfermedad o privaciones que para quien significa que no podrá seguir disfrutando de su mansión, de su exclusivo vehículo de alta gama o de su despampanante yate.
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