20 de mayo de 2013

Los aficionados y los profesionales

Las religiones, auténticos y efectivos sistemas de poder, abarcan la totalidad del dominio humano en aquellas sociedades que permiten su existencia desde una doble vertiente: 
-El poder material, indispensable para su supervivencia, se apoya en los creyentes ocasionales, aquellos que mediante una asociación de carácter simbiótico, comparten con la organización religiosa métodos y aspiraciones dirigidos al provecho propio.
-El poder espiritual, indispensable para la transmisión y asiento de la doctrina, es el cometido de la clase verdaderamente peligrosa: el creyente profesional.
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