26 de agosto de 2012

En su justa proporción

La explicación de un fenómeno puede realizarse tomando como punto de vista del análisis una multitud de niveles, desde su importancia e integración a escala cósmica hasta su descomposición, descendiendo a través de su base física, hasta el nivel molecular, atómico o subatómico. Tal multiplicidad de opciones no significa que, a pesar de que todas ellas puedan ser válidas, sean todas pertinentes; la más conveniente será aquélla que encuentre su pertinencia en el mismo nivel en el que se produce el fenómeno. Realmente, a medida que tendemos hacia lo general perdemos de vista por exceso el verdadero fenómeno, mientras que si descendemos al extremo de aislar sus elementos hasta que éstos ya no pueden descomponerse más la explicación es inválida por defecto.
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