10 de abril de 2012

Contra la humanidad

A pesar de que, debido al esquematismo de nuestra época y a la infravaloración del matiz, se considera un término conceptualmente fijado, el origen de este patrón individual de respuesta en las relaciones interpersonales puede definirse en función de dos concepciones absolutamente contrapuestas. Cabría pues, en este sentido, hablar de una misantropía reactiva, que sería la que muestra el individuo afectado por un esperanza exagerada en el resto de sus congéneres, y de una misantropía proactiva, que sería la expresada por el individuo que no espera nada del resto de la humanidad.
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