24 de diciembre de 2011

Distinciones

La distinción moral entre lo que está bien y lo que está mal no tiene una correspondencia inequívoca con lo que dictan las leyes: ni todo lo que está bien debería estar permitido, ni sólo debería estar permitido lo que está bien; ni todo lo que está mal debería estar prohibido, ni sólo debería estar prohibido lo que está mal. La inclusión en este conjunto de la valoración confirma la invalidez de otra correspondencia: no todo lo que está permitido es digno de alabanza, ni es sólo digno de alabanza lo que está permitido; ni todo lo que está prohibido debe ser censurado, ni sólo debe ser censurado lo que está prohibido.
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