18 de junio de 2011

El sacrificio

La razón debe estar siempre dispuesta a la posibilidad de substitución de viejos principios por otros que conlleven un mayor grado de coherencia con la realidad. La religión, puesta ante la misma disyuntiva, nunca sacrificará sus dogmas ya que son palabra y voluntad de los dioses; sí estará siempre dispuesta, en cambio, al sacrificio de sus adeptos cuando estos atenten contra/amenacen a/ la coherencia interna del grupo. En cuanto a su relación con la realidad, bien, de hecho la realidad nunca ha sido un motivo de preocupación para ninguna clase de religión.
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