7 de febrero de 2011

La exclusividad

A menudo se ha calificado al misticismo y, por extensión, a cualquiera de las formas que puede tomar eso que llaman espiritualidad, como un sistema de escape de la realidad; tal vez sea cierto, aunque no es éste su efecto más nefasto, sino el espejismo de superioridad que genera en los adeptos acerca de la posesión de la verdad absoluta, vedada a los no-adeptos, y de su situación por encima de las miserias y las limitaciones humanas.
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