10 de septiembre de 2010

Dignos precursores

Cuando alguien, como es el caso de los ideólogos de las religiones, carece de mensaje pero es incapaz de canalizar privadamente sus ansias de poder, explota los rasgos psicóticos de su personalidad buscando explotar, de ese modo, mediante una diabólica simpatía, las psicosis de aquellos que, cayendo en las trampas de la demagogia, se convertirán en adeptos. Esta manera de proceder tiene, aparte de las jerarquías explícitamente eclesiásticas, ilustres ejemplos: Adolph Hitler, Joseph Stalin, Charles Manson, Pol Pot, Jim Jones y, por desgracia, un largo etcétera.

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