27 de abril de 2010

La verdadera peligrosidad

El escéptico es un ser terriblemente peligroso no porque ponga en duda la posibilidad de conocimiento, si no porque es el único que, mediante el razonamiento, es capaz de socavar el principio de autoridad. Nada pone más en cuestionamiento a la autoridad, sea esta de la naturaleza que sea, divina o humana, que el descreimiento.

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