31 de diciembre de 2009

Las preguntas

La imposibilidad de obtener una respuesta suele deberse a no haber efectuado la pregunta adecuada.

29 de diciembre de 2009

Cuestión de manual

Las lecciones para aprender a sobrevivir podrían recogerse en un libro; una rápida consulta a su completo índice podría facilitarnos las herramientas necesarias para superar con relativo éxito cualquier situación en la que la supervivencia pudiera encontarse comprometida. Para aprender a vivir, en cambio, no puede existir manual.

27 de diciembre de 2009

Contrapunto XLIV

El amor que siento hacia mis amigos y el número de estos son dos magnitudes inversamente proporcionales: a medida que tengo amigos más queridos menor es el número de personas a las que puedo considerar amigos.

23 de diciembre de 2009

La distinción

La razón puede llegar a subyugar. La religión también, aunque esta, además, exige humillación.

21 de diciembre de 2009

La publicidad de la fe

Desde la época de la Ilustración, inicio de la modernidad y verdadero comienzo de la mayoría de edad del hombre, la profesión pública de la fe ha quedado reducida a mero síntoma de la grandilocuencia vacía y epítome de los delirios de grandeza. Hoy en día su manifestación ha quedado monopolizada por los individuos afectados por un exceso crónico de estupidez que les imposibilita para comprender nada; por los sujetos a ataques periódicos de inmoralidad, con el único fin de justificar mediante el recurso de la incuestionabilidad de la revelación personal sus excesos; y por los aquejados de grave indigencia mental.

19 de diciembre de 2009

Las vestiduras rasgadas

La capacidad de escandalizarse ante las opiniones adversas no tiene, como parecería, tanto que ver con la naturaleza irreverente de esas opiniones, como con la mediocridad del individuo escandalizado; casi me atrevería a afirmar que ambas cuestiones están relacionadas en proporción directa: a mayor mediocridad, mayor escándalo. El aprovechamiento jocoso de esas opiniones contrarias a las nuestras, el hecho de que nos diviertan, en cambio, son una reacción al alcance de unos pocos.

17 de diciembre de 2009

La incontinencia nominalista

Los que suscriben el pseudo-axioma de que "el nombre hace la cosa" no son conscientes -o sí, pero esta es otra discusión- de que el afán por dar nombre a todas las cosas acarrea el insoluble problema de atribuirselo también a aquellas que no existen, como si el puro hecho de nombrarlas pudiera otorgarles simultáneamente el estatuto de existencia.

15 de diciembre de 2009

La distinción

La utopía se defiende de sus críticos argumentando que su pretensión es la búsqueda de la verdad, omitiendo que a esa verdad le adjudica carácter transcendente y que el camino de búsqueda transita únicamente por la movediza ruta de nuestros desvaríos. La racionalidad, en cambio, renuncia a buscar una verdad que no existe y se limita a intentar gestionar nuestra relación con la realidad.

11 de diciembre de 2009

El otro nombre

La solidaridad que se desarrolla dentro de la comunidad de adeptos recibe el nombre de sectarismo.

9 de diciembre de 2009

La lucha fértil

No digo que deba ser la única, pero es imprescindible que la lucha por uno mismo sea sin cuartel.

7 de diciembre de 2009

5 de diciembre de 2009

Libertad condicional

Se engaña quien cree que hace uso de su libertad cuando se hace adepto a una ideología que, en sus propios principios y como absolutamente todas, niega la libertad para abandonarla. La libertad no puede facilitarla ni nada ni nadie, es una conquista estrictamente individual, y cederla al grupo conlleva su desaparición.
El camino de la búsqueda está solamente en uno mismo, al igual que el hallazgo útil. El seguimiento al líder, al guru, al guía, siempre conlleva la renuncia a la libertad.

3 de diciembre de 2009

La moralidad de la verdad

Los principios morales son imprescindibles, pero deben circunscribirse a lo personal, esa es su esfera de aplicación, porque nunca podrán recluir, por ejemplo, a la verdad.

1 de diciembre de 2009

Escepticismo tout court

"Todo lo que yo digo es por la vía del discurso, y nada por la vía del consejo. Yo no hablaría tan audazmente si tuviera que ser creído".
Michel Eychem de Montaigne