9 de octubre de 2009

La espontaneidad

Tengo la tendencia a dar más importancia a la risa que al llanto. La risa impostada se detecta mucho más fácilmente que el falso llanto. Quien llora siempre procura que compartamos su pena y, a menudo, su actitud intenta conseguir que nos sintamos responsables de su sufrimiento.
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