6 de enero de 2009

Profanación de tumbas

Desterrad la veneración, las tumbas de los maestros están ahí para ser profanadas: arrancad las lápidas, socavad la tierra, extraed el féretro, violad los cierres, exponed los restos y buscad, entre su podredumbre primordial, si queda algo de su antigua brillantez. Y, a continuación, mostradlo a sus seguidores.
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