29 de octubre de 2008

La complejidad

Los problemas complejos no tienen por qué exigir inexcusablemente soluciones complejas; al contrario, muchas veces la mejor solución es la más simple. En el caso de los problemas simples, en cambio, cuando nos empeñamos en buscarles explicaciones complejas, lo que nos escondemos es que se trata, en realidad, de problemas irrelevantes.
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