2 de agosto de 2008

La sensatez estéril

La sensatez goza de gran predicamento en los tiempos de predominio de la levedad; es el puerto donde se resguardan los filósofos de la inferioridad, los apóstoles de la tolerancia, los voceros del relativismo, y se limita a la re-producción mimética de los lugares comunes establecidos por la corrección política y ese género de pseudo-solidaridad cuyo paradigma es el respeto incuestionado. Pero, como toda autocensura, no es, realmente, nada productiva.
La indignación, en cambio, al igual que cualquier transgresión, contiene el germen del pensamiento generativo.
Publicar un comentario