5 de julio de 2008

Las vías divergentes

No es ningún consuelo que, según la geometría euclidiana, dos líneas paralelas se encuentren en el infinito; ni siquiera la moderna teoría cuántica, a pesar de ser un paradigma del detalle, ahonde mucho más en ese sentido. En muchos casos, la intencionalidad no tiene ningún efecto, por mucha voluntad schopenhaueriana o nietzscheriana que pongamos.
La vida, por ejemplo, sería uno de los casos en que la intencionalidad no afecta a su recorrido, y sea cual sea nuestra voluntad, lo único que está a nuestro alcance es observar cómo continúa incansable, inexorable, insistentemente, mientras que el destino que habíamos previsto se niega a cumplirse.
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