23 de mayo de 2008

El Dios razonable

¡Qué Dios tan absurdo y previsible! Si nos concede bienes, es por liberalidad; si nos envía males, es para ponernos a prueba. Sería mucho más razonable al revés: que nos concediese bienes para ponernos a prueba y males indiscriminadamente. ¡Ése sí que sería un Dios comme il faut!
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