14 de abril de 2008

La compensación necesaria

Por fuerza, la vida debe de contener sus mecanismos de compensación para poder adjudicar contenido marginal a lo que nos parece homogéneo. Todo aquello que desde la superstición tendemos a interpretar como contingente tal vez sea tan solo la parte visible de uno de estos mecanismos. La amistad, el amor, el altruismo y todo aquello que solemos etiquetar como sentimientos elevados, constituirían, así, mecanismos que intentarían compensar no los sentimientos contrarios, sino el ineluctable dolor de estar vivos.
Publicar un comentario